La atleta burgalesa consigue además con sus compañeras un nuevo record de España con un tiempo de 3:24.13

La ciudad china de Guangzhou volvió a recibir a los mejores relevistas del mundo en una jornada de domingo que quedará marcada para la historia en el equipo español femenino de 4×400 que contaba con la participación de la burgalesa Eva Santidrian.
Y las protagonistas fueron las mismas que un día antes ya habían deslumbrado: Paula Sevilla —que venía de colgarse la plata en el 4×100 apenas minutos antes—, la burgalesa Eva Santidrián, Daniela Fra y Blanca Hervás, que inscriben sus nombres en la historia del atletismo mundial.
El equipo español firmó una carrera digna de estudio: Paula arrancó fuerte, entregando en buena posición a la burgalesa Eva, que mantuvo a España en segunda posición. Luego vino una tercera posta sobresaliente de Daniela Fra, que remontó hasta lograr entregar en primera posición, dándole el testigo a Blanca Hervás. Con otro 400 ya en sus piernas del relevo mixto, que corrió dos horas y 23 minutos antes, en el que fue clave para clasificar al equipo, Blanca se lo dejó todo en una última posta valiente. Pese a ser superada por Estados Unidos tras la primera curva, se rehízo en una recta final de infarto para cruzar la meta en primera posición, parando el crono en 3:24.13, un nuevo récord de España que destroza el 3:25.25 de Roma 2024 y que, sobre todo, las convierte en campeonas de los World Athletics Relays! Sin duda, las Golden Bubbles brillaron como nunca y escribieron sus nombres en los libros de historia.
Todo un logro para la burgalesa Eva Santidrián que sigue creciendo en su trayectoria deportiva y cumpliendo objetivos y sueños como un Campeonato del Mundo.
LUCÍA CARRILLO, SIN SUERTE
Por su parte, la burgalesa Lucía Carrillo, también presente en estos mundiales, participó en el relevo 4×100 mixto, junto con Elena Guiu, Andoni Calbano y Carlos Dorado, en busca de su clasificación el Campeonato del Mundo. Pero no hubo suerte, ya que la burgalesa en el paso del testigo a Andoni Calbano, no hubo la coordinación necesaria y el testigo se fue al suelo por lo que, tras quedar el equipo español, en última posición, no pudo clasificarse para el Mundial.











