Los tiradores cidianos sumaron seis medallas en el campeonato autonómico
El Esgrima Cid Campeador estuvo presente en varias competiciones, donde acumuló resultados positivos y se colgó seis medallas en el torneo regional de categorías de base.
Torneo internacional de espada femenina absoluta en Barcelona: Inés Acedo Nº 77, y Mariam Bandzeladze Nº81, Mariam Apriamashvili Nº 101 Y Belén Pedrosa Nº 107 , ( veinticinco países y 135 participantes).
Torneo nacional de sable absoluto en Budapest (Hungría) con sesenta participantes: Javier García nº43.
I Torneo regional de categorías de base en Valoria la Buena (Valladolid) 25/10
Sable:
- Menores de 15 años: ORO Rubén Aguilar, PLATA Nicolás Escudero, Nº5 Juan Chuzón, Nº6 Ignacio Duran, Nº8 Enzo Gallardo y Salvador Gallardo Nº9.
- Menores de 11: BRONCE Luciano Camacho, BRONCE Marco García, y Nº6 Alba Alonso.
Espada
- Menores de 15: BRONCE Jimena Moral y nº8 Elena de Prado.
- Menores de 11: BRONCE Alejandra de Prado.
Los jóvenes quieren abrirse paso a nivel internacional y en la máxima categoría, el muro que les separa de los buenos resultados todavía está muy alto, pero la importante es que empiecen a intentar treparlo y aunque se caigan es importante el levantarse e intentar subirlo poco a poco manteniendo el ánimo y el ímpetu por seguir hacia delante. Y es lo que hicieron los cidianos.
En Barcelona pasaron las previas algo ya increíble con tres victorias Inés Acedo, y Mariam Bandzeladze entrando en el cuadro de 128, Mariam Apriamashvili con dos victorias se quedó la tercera eliminada y Belén Pedrosa con la victoria del honor se quedaba sin opciones.
Javier García paso por vez primera las previas con dos victorias y como había perdido de forma ajustada sumo los puntos para conseguirlo. Hay que destacar que sus edades, están en dieciséis con lo meritorio del resultado conseguido.
Regional en Valladolid
El Esgrima Cid aportó los tiradores en último año que cumplieron con su objetivo y ocuparon las primeras posiciones trayendo un metal de cada color, y los que no lo consiguen están en camino de conseguirlo, tienen que esperar a la regeneración de las categorías y ocupar el lugar que corresponde.
Ahora los jóvenes incipientes que era su primera competición y que llevan dos intensos meses de duro trabajo empiezan a ver como su esgrima mejora y se suben al medallero.
Su desparpajo blandiendo sables y espada es notable y el objetivo de que sepan conducir sus miedos y afrontar los resultados es el principal objetivo, ya tendrán tiempo y oportunidades, ellos se miran a través de ver a los mayores, sus resultados y el animo con el que se enfrentas a retos superiores a ellos y solo piensan en llegar a ocupar su lugar cuando les llegue el momento.













