El ciclista del Lucta pone en jaque el liderato del carioca tras un ataque a menos de veinte kilómetros para meta. El del Picusa salva el maillot vino por apenas catorce segundos.

El final de la Vuelta Ribera será recordado por mucho tiempo en la memoria del ciclismo júnior español. La exhibición de Hector Álvarez (Lucta) para hacerse con el liderato de Henrique Ribeiro (Picusa Academy) puso la pimienta a una etapa reina en la que se movieron todos los favoritos al triunfo final. Finalmente, 14 segundos han sido la diferencia con la que el corredor brasileño ha salvado el maillot vino para llevarse la VIII edición de la ronda de las tierras del Duero.

La película de la etapa invitaba a soñar con la hazaña de alguno de los principales favoritos dada la situación de carrera tras lo sucedido en Laguna Negra. Álvarez bien posicionado; Adriá Pericas (Torrent Team) con nada que perder junto a su compañero Marc Zafra a un tiro del podio; y un líder inesperado Henrique Ribeiro (Picusa Academy) que quería confirmar a propios y extraños que lo de Laguna Negra no era cosa de un día.
Así, y con la incógnita de saber que podría hacer el Acrog de Axel van den Broek y los norteamericanos del Hot Tubes comenzó la etapa reina con cuatro pasos de montaña por delante -Valdevacas y Serrezuel (dos veces) y Castillo de Torregalindo-. Se movería un Adria Pericas valiente para hacer la primera selección de carrera.
Así se llegaría al último tramo de carrera. Henrique se defendería al ataque en el segundo paso por el Alto de La Serrezuela. Obligación para ganar. Pero los movimientos de los grandes aún estaban por producirse. Y fue Héctor Álvarez a falta de veinte kilómetros para la meta. El benidormense atacó llevándose con el a Jul Helin (Acorg) y Reef Roberts (Region Sud) -ganador en Haza y primer líder de esta edición-.

Los tres cabalgarían hasta la meta de la Avenida Castilla. Allí a pesar de la exhibición de poderío de Álvarez por recortar los 57 segundos con Henrique Ribeiro, la disputa de la etapa se resolvería para el belga. Mientras, Álvarez esperaba la llegada de un pelotón que lo haría con tan solo un retraso de 43 segundos, lo que otorgaría la vuelta al brasileño por tan solo 14 segundos. Fantástico.











