El partido se juega este domingo a las 12,00 h. y supone un duelo directo contra el sexto clasificado, con solo tres puntos de diferencia.

El UBU San Pablo Burgos 2031 recibe este domingo (22 de febrero, 12:00 h) a uno de los grandes nombres del balonmano nacional: Anaitasuna. Separados por solo tres puntos en la clasificación, el encuentro adquiere un peso competitivo evidente. Pero para los cidianos, el choque va más allá de la tabla: es una oportunidad de reacción tras el inesperado tropiezo en Alcobendas.
El conjunto de Samuel Trives llega herido, puesto que la derrota por 30-29 ante el colista dejó una sensación amarga en el vestuario. Con 12 victorias en 19 partidos y un encuentro pendiente, el UBU San Pablo Burgos 2031 se mantiene en la pelea por los puestos nobles. El margen con el liderato es amplio, pero la zona de play-off está comprimida y no admite más concesiones, y volver a competir en El Plantío supone una oportunidad ideal para recuperar sensaciones y reafirmar identidad.
Enfrente estará un Anaitasuna que atraviesa una dinámica ascendente. El conjunto pamplonés viene de imponerse con solvencia a Cisne (30-25), en un partido donde volvió a demostrar su capacidad ofensiva y su madurez competitiva. El lateral Iker Elola, noveno máximo goleador de la categoría con 99 tantos, firmó 11 goles en el último encuentro y se confirma como la principal amenaza navarra. A su lado, Ibai Etxarte aporta profundidad y lectura en la primera línea.
El equipo dirigido por Nacho Moyano ha sabido recomponerse tras un inicio irregular y ha ganado consistencia en defensa. Además, el precedente de la primera vuelta refuerza la alerta: en Pamplona, Anaitasuna logró imponerse 35-33 en un duelo de fases muy marcadas y ritmo alto.
El UBU San Pablo Burgos 2031 deberá encontrar equilibrio e intensidad sin precipitación. Ritmo alto, pero con control. La defensa será determinante para frenar el lanzamiento exterior de Elola y la circulación dinámica navarra, mientras que en ataque será clave la fluidez colectiva y el acierto de la primera línea. El partido tendrá además un componente emocional para Asier Pedroarena, natural de Pamplona y formado en la cantera de Anaitasuna, y para Daniel Santamaría, que defendió la portería navarra la pasada campaña.
Tras el golpe en Alcobendas, el mensaje es claro: ser más sólidos y mantener El Plantío como un fortín. La División de Honor Plata no concede tregua y cada jornada aprieta la clasificación. El domingo no solo se ponen en juego dos puntos, se pone en juego carácter, ambición y la capacidad de respuesta de un equipo que quiere seguir mirando hacia arriba. El Plantío dictará sentencia.











