jueves, mayo 23, 2024
7.2 C
Burgos

Con los pies en las nubes

Artículo de opinión de Jairo Velasco sobre la actualidad del Burgos CF.

Gran reto el que teníamos por delante en Ipurua; Estadio inexpugnable en las anteriores dos visitas en nuestra nueva andadura por la categoría de plata del fútbol nacional y ante un Eibar que en su tercera temporada consecutiva en Segunda División quiere quitarse definitivamente los fantasmas de los dos traumáticos finales anteriores con un ascenso directo que le evite pasar por nuevos malos tragos.

Ningún burgalesista puede negar que durante esta semana ha tenido la ilusión de por fin asaltar el estadio armero, quizás impulsados por las dos victorias en casa que nos habían acercado más que nunca a ese soñado play-off, tocándolo con los dedos hasta la victoria del Elche en el último partido de la jornada. Pero a la vez no queríamos perder la perspectiva de realidad de lo complicado de la hazaña, y más con las últimas experiencias fuera de casa, que a priori ponían aún más piedras sobre la posible gesta.

Ni en la mente del aficionado más positivo podía vislumbrarse el desenlace de la historia, y no solo por el resultado, si no por la imagen, por la superioridad que el Burgos demostró desde que el balón se puso en juego, por la ausencia de dudas, por la seriedad y por la firmeza del mensaje. Noventa minutos de sufrimiento, pero también de disfrute; De ver una lucha de tú a tú con uno de los gallos de la categoría, hasta que conseguimos doblegarle por méritos propios.

La fuerza de toda una ciudad representada por once jugadores de blanco que se dejaron cada gramo de energía en el estadio eibarrés, ante unas condiciones que evocan a ese fútbol de siempre, el que nos gusta. Más de cuatrocientos desplazados que no negocian dejar solo a un equipo, que ahora está en la cresta de la ola, pero que hace tres semanas fue impulsado tras el varapalo de Oviedo. Ahí es donde se encendió la mecha.

Y otros miles que no pudimos acompañar al equipo, pero que teníamos el alma puesta allí, llenando los bares de los barrios en los que no se preguntaba por el partido del Real Madrid, si no que se repetía un: “perdón, ¿vais a poner al Burgos? Aún aquí, lejos de la localidad guipuzcoana, mi cabeza estaba en la grada, porque los que hemos viajado mil y una veces siempre nos ponemos en la piel de los que hacen kilómetros, los que se dejan dinero con la esperanza de llevarse una alegría y tener la sensación de que las horas de coche o autobús han merecido la pena.

La mentalidad de la ciudad ha cambiado. Ligeros murmullos tras el segundo gol merengue empañados por la explosión que se dio con el gol de Fer Niño, que llevó al éxtasis a propios y extraños, fundiéndose en abrazos unidos por todo lo que significa llevar el mismo escudo bordado en el pecho.

Con un director de orquesta al que deseamos verle la sonrisa en cada entrevista o cada rueda de prensa, porque si lo hace, es que las cosas han salido bien. Un Jon Perez Bolo que pese a todo y a todos ha seguido creyendo en su trabajo, en los suyos y en su método, que parece haber formado una piña con una causa común, quizás a base de múltiples golpes que han endurecido el bloque y que ahora tiene un hambre voraz por lograr objetivos que no eran de su competencia allá por el mes de septiembre.

Lunes de mirar la clasificación una y otra vez, de sonrisas en el trabajo y de acordarse de los de siempre. En definitiva de disfrutar del momento. También de cávalas, de estudiar a nuestros siguiente rivales y de elucubrar cual será nuestro destino en las jornadas que nos quedan. Ilusión a raudales, pero ahora ya definitivamente acompañada de realidad, que nos hacen estar en las nubes, pero con los pies en la tierra.

Lo único que está claro es que el equipo nos necesita, pero que también nosotros necesitamos al equipo. Ya todos pensamos en el sábado a las dos de la tarde, con ganas de incendiar El Plantío, con ganas de seguir creciendo y de aprovechar nuestra oportunidad; porque si ya en algún otro comentario he hablado de caldo de cultivo, este cada vez se está concentrando más, cogiendo más fuerza y con visos de poder hacer historia.

- Más noticias del Burgos C.F. -

Aitor Córdoba: “En los momentos clave no supimos dar con la...

El defensa del Burgos CF acaba de cumplir 29 años y destaca la buena temporada del equipo blanquinegro pese a que los resultados no...

Ces´t fini