Los tiradores del Esgrima Cid Campeador estuvieron presentes en diversas competiciones a lo largo del fin de semana.
Los cidianos participaron en el II Torneo Nacional de Menores de 15 años en Ciudad Real, donde consiguieron los siguientes resultados:
ESPADA: 5 Mariam Bandzeladze 7 Mariami Apriamashvili, 22 Jimena Moral y 45 Rubén Aguilar, del Cid Campeador de Sucina 38 Gines Avilés y 50 Gonzalo Llorach
SABLE: 9 Eduardo Pellegatta 10 Gadea Páramo, 12 Rubén Aguilar, 28 Manuel de las Heras y 34 Álvaro de Santiago
En el sable los aspirantes a medalla tuvieron la mala fortuna de lesionarse Eduardo en el aductor y Gadea en el tobillo en las previas y aun así continuaron sufriendo sin movimientos largos y consiguieron entrar en el cuadro de 16 algo increíble y también para Rubén que convierte este en su mejor resultado de sable m-15 y está en su último de m-13 y muy cerca estuvo de entrar en la final de ocho.
Todos pasaron las previas por vez primera en sable con buena media de victorias, y superaron las expectativas marcadas mejorándose respecto al torneo nacional anterior. Están tan cerca de dar un salto de calidad que se tienen que convencer que pueden conseguirlo.
La espada del domingo fue altamente positiva en cuando al resultado final conseguido, el equipo al completo pasaba las previas llegando casi a completar el pleno de victorias, nuevamente se superaban, nadie se quedaba en las previas y con los más jóvenes llegarían luego los problemas.
Rubén se encontró con una torre zurda que le complico en exceso y no pudo hacerse con romperle la distancia que les separaba pero hizo un duro asalto merecedor de felicitación ,Jimena por su parte que no pasaba con un buen número no pudo superar a la numero quince en el cuadro de 32 que la freno en sus aspiraciones.
Las dos georgianas que todavía no cumplen dos años de esgrima fueron la sorpresa, y aunque una de ella ya consiguió en el anterior nacional entrar en la final de ocho las dos lo consiguieron para la historia del Cid por vez primera. Los nervios estuvieron presentes en cada asalto ganado por la mínima, fue una ardua labor de motivación que tuvieron que recibir para controlar sus nervios y así lo hicieron.
Toda la expedición cidiana, con padres y alumnos, se repartía por las pistas para poder animar, ayudar y grabar los asaltos que se envían a los grupos de alumnos para que todos vivan las emociones del momento.
Campeonato Panamericano de Brasil
Los cidianos también formaron parte del Campeonato Panamericano de Brasil, donde obtuvieron los siguientes resultados:
ESPADA: Cadete (m-17) Sebastián Bereche 8, André Emden 22, Estefano Bravo 28
Junior (m-20), Bruno Tudela 25, André Emden 32, Sebastián Bereche 33, Vicente Pérez 36.
FLORETE: Cadete (m-17), Astrid Bravo 16 y Estefano Bravo 18.
Los panamericanos de menores de 17 y menores de 20 (Cadete y Junior) ha sido para ellos un punto de encuentro pues tienen en común a su maestro virtual al que todavía no le han visto en forma presencial y es un vínculo que les une, ellos son de Lima, Miami, Puerto Rico, Chile y Colombia, sueñan con venir a Burgos a entrenar y quizá algún día lo consigan.
La tragedia acompañó a uno de ellos Bruno Tudela recibía la comunicación que su padre había fallecido de forma repentina, muy involucrado en la esgrima del Perú estuvo en cargos de importancia que hicieron crecer a la esgrima peruana, gran amistad le unía al maestro en la distancia que recibía la noticia de parte de su hijo y esposa., el siguió compitiendo por individual y equipos porque así su padre lo habría querido, así es el deporte con personas que lo hacen grande.
Torneo para los hermanos García
Estos fueron los resultados cidianos en los torneos nacionales: Javier García 16 en Infantil (m-15) y Imanol García 27 en menores de 11 años. Los hermanos García, que tan presentes están en los torneos regionales y nacionales, en esta ocasión no pudieron competir en Ciudad Real por coincidir y lo hicieron en positivo, cada uno en su categoría está ascendiendo y superando los resultados anteriores, cada vez que llegan a Burgos es una concentración de entrenamiento para ellos, de padre arandino y madre húngaros tienen el corazón compartido para poder competir por ambos frentes.












