El encuentro que disputaba el Juventud BigMat Fontecha el pasado domingo en Zamora se suspendió a falta de 9 minutos para el final tras la aplicación por los árbitros de la Fase 3 del protocolo por insultos desde la grada. En ese momento el conjunto burgalés ganaba por 1-2.

Hay preocupación en el Juventud BigMat Fontecha de fúbol sala, equipo que lidera actualmente el grupo 9 de la tercera división. En el partido de la última jornada ante el Zamora B, el encuentro tuvo que ser suspendido en el minuto 31 ya que la pareja arbitral tras haber aplicado la Fase 3 del protocolo antiviolencia decidió la no continuidad del encuentro.
Dicho protocolo se activó en el minuto 10 de la primera parte cuando los árbitros pararon el encuentro por insultos desde la grada a los jugadores burgaleses tras una falta cometida a un jugador local.
Pasados unos minutos y ver que los insultos seguían los árbitros aplicaron la Fase 2 que fue suspender el partido durante 10 minutos, mandar los equipos al vestuario y vaciar la zona de la grada desde la que se habían producido los insultos.
Tras la reanudación del partido y acabar la primera parte con un solitario gol de Ismael en el minuto 6 los locales en el minuto 24 lograron empatar el encuentro. El equipo entrenado por Raúl Zamora dominaba el partido pero no lograba poner distancia en el marcador hasta que en el minuto 31 es expulsado por doble amarilla el portero local y la circunstancia de superioridad es aprovechada por los burgaleses para poner el 1-2 en el marcador obra de Pablo Páramo momento en el que se vuelven a repetir los insultos desde la grada por lo que los árbitros en dicho momento deciden activar la Fase 3 del protocolo antiviolencia y dar por suspendido el encuentro como marca el reglamento para este tipo de caso.
Así las cosas el encuentro quedará pendiente de resolución por parte del Juez de Competición de la FCYLF con un marcador de 1-2 en el momento de ser suspendido.

RAUL ZAMORA: «Volver a jugar lo que resta del partido es una faena»
En declaraciones a Burgosdeporte, el entrenador del Juventud BigMat Fontecha, lamenta lo que vivieron durante el partido, con insultos a jugadores y árbitros, pero considera que quizá «lo mejor hubiera sido desalojar el polideportivo y jugar sin público lo que quedaba de partido, porque tener que volver a Zamora para jugar lo que resta es una faena»
El técnico también advierte de que «la primera complicación sería buscar fecha, casi seguro que en Semana Santa y ya veríamos los jugadores de los que podemos disponer, es una faena porque teníamos el partido de cara para ganarlo si se hubiera disputado en su momento «.
Según los antecedentes de situaciones similares, es muy probable que el Juez de Competición decida que se jueguen los 9 minutos 18 segundos que restan del partido, lo que implicaría un nuevo desplazamiento del equipo burgalés a Zamora. Los gastos serían a cargo del equipo de Zamora además de la posible sanción económica por los incidentes. Además esos minutos se jugarían a puerta cerrada.
DOS PARTIDOS CLAVE
Para el Juventud BigMat Fontecha este partido junto con el que disputa el próximo sábado en Burgos ante el segundo clasificado, Villaquilambre, son claves para afianzarse en el liderato del grupo y lograr el ascenso. El sábado el partido coincidirá con el derbi de fútbol entre el Burgos Cf y el Mirandés en El Plantío, lo que puede hacer bajar el número de aficionados en las gradas del polideportivo Círculo en un partido de máxima importancia, lo cual también preocupa, aunque restan todavía 10 jornadas para el final del campeonato y pueden pasar muchas cosas.












