miércoles, febrero 18, 2026
8 C
Burgos

Poco acierto y poco premio

Comentario de opinión de Jairo Velasco sobre la actualidad del Burgos CF

Salir del estadio después de un partido de fútbol siempre deja una estela de emociones entrelazadas en el aire. Sin embargo, hay ocasiones en las que la sensación es extrañamente más compleja. Esto ocurre cuando nuestro equipo, acostumbrado a un juego poco vistoso y bastante plano, nos sorprende con un despliegue de habilidad y oportunidades que raramente se ven en el campo, pero que, para nuestra decepción, no se tradujo en una victoria.

Y es que resulta difícil de explicar cómo habiendo logrado tantas victorias con tan pocas opciones como hemos visto esta temporada, en un partido en el que se es netamente superior al rival nos vayamos con un solo punto. Récord de disparos y pases de un equipo que sacó su cara B, divirtiendo a todo aquel que el sábado se acercó por El Plantío.

Una dualidad que choca frontalmente con lo vivido en Las Palmas la semana anterior, provocando en escasos siete días el contraste entre sentir que se ha ganado inmerecidamente un punto a considerar como injusto el haberse dejado dos en el tintero. Y es que el fútbol raramente entiende de méritos, y es hasta aquí se traslada la naturaleza impredecible del deporte, donde la dedicación y el esfuerzo no siempre se traducen en victorias.

La mejor noticia sigue siendo el hambre que demuestra el equipo, intentando aprovechar hasta el último segundo de juego para conseguir mayor botín que el logrado hasta el momento. Con el objetivo de la permanencia casi conseguido esta plantilla parece dispuesta a dar el salto mental que se requiere para luchar por el premio del playoff, y es que los equipos que logran los éxitos son los que mayor entereza emocional demuestran.

En el otro lado de la moneda se encuentran las preocupantes cifras de asistencia al municipal que llevamos arrastrando durante todo este año futbolístico, curiosamente en antítesis al mejor rendimiento deportivo de los últimos treinta años. Y resulta más preocupante teniendo enfrente el faraónico proyecto de duplicar la capacidad de un estadio que ni por estas se llena. El equilibrio entre la ambición y el realismo ha de imperar a la hora de construir un hogar que no pierda su esencia por muy bonito que queramos que sea.

Pese a este “tropiezo” seguimos una semana más en la zona alta de la clasificación y con las ilusiones intactas por dar un golpe a la banca que obligatoriamente pasa por Santander. Un gran desafío ha de estar cargado de grandes retos, siendo El Sardinero uno de esos escenarios que pueden suponer un punto de inflexión a un año que le sigue faltando ese empujón que nos lance hacia la gloria. 

Gloria como la que pudimos brindarle a nuestro capitán. Nunca es tarde si la dicha es buena, y volver a ver a Aitor sobre el verde siendo homenajeado por todos supone una despedida que hace un poquito menos doloroso el adiós. Agradecimiento por su entrega a un club del que muchos héroes como él jamás se pudieron despedir, y con los que no nos dejaremos de seguir sintiendo en deuda. 

Como aficionados, debemos recordar que la verdadera grandeza de un club no se mide solo por los goles marcados o los trofeos levantados, sino por el respeto y la admiración que se cultivan fuera del campo.

- Más noticias del Burgos C.F. -

El Burgos CF preparará la visita al Racing de Santander en...

El equipo blanquinegro realizará una concentración esta semana en Suances (Fotografía: Burgos CF) El Burgos CF realizará una breve concentración esta semana en Suances de cara...

1-1 Solo faltó el gol