El conjunto burgalés se mide a Gipuzkoa Basket, este domingo, a partir de las 13:00 horas, en el Coliseum.

Foto: San Pablo Burgos

Con el parón de la ventana FIBA atrás, el Hereda San Pablo Burgos regresará al Coliseum para retomar la competición de LEB Oro. El cuadro que dirige Paco Olmos se medirá a Guuk Gipuzkoa Basket, este domingo, desde las 13:00 horas, en el Coliseum. Los burgaleses han incorporado al base Luka Rupnik al grupo, para preparar el encuentro de mañana frente al conjunto donostiarra, que llega con una buena racha de tres victorias consecutivas.

“Hemos tenido dos semanas para trabajar prácticamente todos los días”, analizaba el entrenador Paco Olmos en la rueda de prensa previa al compromiso del domingo sobre un periodo de tiempo que ha sido “intenso y de calidad” y en el que han estado “probando muchas cosas”. La incorporación de Luka Rupnik ha sido positiva, apuntaba el técnico valenciano: “Por su inteligencia en el juego, ha entendido lo que busca el equipo”.

Con la llegada del base esloveno, el equipo completa sus doce fichas de jugadores y amplía sus posibilidades para afrontar la temporada: “Tenemos una plantilla larga de doce con muchas situaciones. Vamos a ver si con esta rotación ahora tan amplia somos capaces de dar un paso más en nuestra defensa y en ataque saber qué arma utilizar en cada momento”.

Todos los jugadores han estado presentes en estas semanas de trabajo, a pesar de la convocatoria de cuatro de ellos con sus selecciones: Rasid Mahalbasic, Joey van Zegeren, Marc-Eddy Norelia y Luka Rupnik. “Fueron los propios jugadores los que decidieron, con el permiso de sus federaciones, no ir con los equipos nacionales”, explicaba Olmos, que recalcaba: “Eso demuestra el compromiso que tiene la plantilla de coger la línea ascendente definitiva”.

Se espera que los doce estén disponibles para afrontar el partido de mañana en el Coliseum después de unos días en los que el cuerpo técnico ha cuidado de Álex Barrera, que llegaba con algunas molestias físicas, pero que ha podido entrenar con normalidad dentro del grupo en las últimas sesiones.

El rival de mañana, Guuk Gipuzkoa Basket, alcanza esta jornada su mejor momento de la temporada, con una racha de tres victorias consecutivas, que le sitúa con un balance de 4-2 en la sexta posición de la clasificación. El triunfo más reciente de los de Lolo Encinas se produjo ante Zunder Palencia (75-66), en la que supuso la primera derrota del curso para los palentinos.

Los jugadores más destacados son los exteriores Adam Sollazzo y Justin Jaworski como líderes de la anotación. En el caso de Jaworski es, además, el tercer máximo anotador de esta temporada liguera, con una media de 16,33 puntos por partido.

“Guuk Gipuzkoa Basket es un equipo que tiene muy claro cómo juega y aprovecha todas las ventajas. Es un conjunto bien armado, que hace un baloncesto sacando el máximo provecho a su plantilla”, valoraba Paco Olmos al rival de mañana, frente al que los burgaleses deberán estar alertas para poder buscar la victoria.

El cuadro burgalés se encuentra “deseoso de ganar”, aseguraba Olmos, que insistía: “No podemos tener mejores sensaciones en el día a día que en la competición. Obviamente, necesitamos una victoria para tener el sentimiento de que el trabajo diario da resultado”.

Con ese objetivo, el técnico resumía: “El domingo vamos a dar un paso más en nuestras prestaciones sabiendo que enfrente tenemos un rival de entidad, que está jugando muy bien y que ha ganado en canchas complicadas”.