Dos goles de Roberto López y Marcos Paulo en la primera parte decantaron la eliminatoria.

Celebrando la clasificación frente al Vimenor.- Foto: CD Mirandes

El Mirandés no tuvo demasiados problemas ni dificultades para pasar la eliminatoria frente al Vimenor. Y no es que el equipo cántabro no haya plantado batalla, porque desde el principio saba la cara ante el conjunto burgalés, de superior categoría.

Pero el Mirandés apenas dejó opciones al Vimenor para la sorpresa, realizando un partido muy completo, con buena colocación sobre el campo, de reducidas dimensiones y con un buen trabajo de contención, una defensa que fue la base de la clasificación del equipo rojillo para la siguiente ronda de la Copa del Rey.

La eliminatoria comenzó a decantarse para el Mirandés a la media hora de juego, tras un fallo de Noreña que intentó regatear en la frontal, pero le robaron la cartera y marcó Roberto López por bajo. El 0-1 hacía justicia a los méritos de ambos. El Vimenor quedó algo tocado por el golpe y sufrió un segundo sopapo en el 37′, con una buena jugada individual de Marcos Paulo, que entró en el área adornándose con bicicletas y anotó el gol de la sentencia.

A partir de ahí, el Mirandés mostró sus galones de equipo de Segunda. Arteche cambió el sistema del Vimenor, pasando a un 4-1-4-1 tras adelantar a Palazuelos al centro del campo. Etxeberria empezó con los cambios poco después de arrancar la segunda parte. Pero el marcador ya no se movió y serán los burgaleses quienes estarán en el bombo el próximo miércoles.