En Burgos se quedó la medalla de plata por equipos en silla de ruedas de Begoña Garrido, que terminó quinta en espada, novena en florete y en sable. La tiradora del Esgrima Cid Campeador sale muy satisfecha de este resultado, en un panorama dominado por los hombres y estando en desigualdad en fuerza, intenta con la técnica abrirse paso, buscando esa medalla ansiada y nada fácil de conseguir.

En los torneos regionales se sumaron cuatro metales: oro en espada veteranos con Roberto Codón, dos bronces de sable mixto veteranos con Celia Páramo y Ana Peña, plata para Gadea Páramo y bronce para Marian Bandzeladze, el séptimo Carlos Bustillo, noveno Yago Baos, décimo Daniel Rayón en M17. En M20 de sable, Gadea Páramo quinta, octavo Sebastián Nicolleau, Diego Espremans décimo segundo. En absoluto, quinto Diego Espremans, octavo Sebastian Nicolleau, décimo segundo Guillermo Gago.

Sobresaliente a los voluntarios

Ente los alumnos refugiados, más los que participaron o no se fueron, las competiciones pudieron organizase en tiempo y de forma ágil pues en las cuatro pistas adaptadas cuatro voluntarios por pista cambiaban a los participantes solventando con talante todos los problemas que se producían. Han sido tres jornadas agotadoras de intenso trabajo para que los participantes disfrutaran de un pabellón decorado con todos los detalles de los grandes premios.

Inclusión total, ambas modalidades compitieron compartiendo los horarios la instalación y las equipaciones con un marcador atendiendo dos pistas de esgrima daba tiempo a que mientras unos se preparaban la pista seguía funcionando con otra modalidad. Una idea pionera que abre muchas posibilidades para hacer una esgrima inclusiva y participativa.

El martes continúan los torneos regionales con el torneo OPEN DE ESPADA donde se medirán todas las categorías donde participarán los tiradores nacionales que están realizando concentraciones en Valladolid con lo cual el nivel promete ser muy alto y las posibilidades de entrar en el top cuatro se venderán a un alto precio.