EL Hereda San Pablo Burgos comienza la competición oficial con el objetivo de volver a la ACB y tras una pretemporada en la que generado dudas.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

El próximo sábado vuelve la competición oficial de baloncesto a orillas del Arlanzón. Tras el varapalo de la mala campaña pasada que culminó con el descenso de categoría, el Coliseum se estrenará en una Leb Oro que se presenta apasionante, pero que tras la pretemporada realizada por el conjunto de Paco Olmos ha dejado más sombras que luces de cara al estreno liguero.

Si bien es cierto que las llegadas tardías de Corbalán y Marjanovic, así como la última incorporación de Kacinas, han podido influir en el desarrollo de los entrenamientos y en ese ensamblaje de piezas tan complicado y característico en los inicios de cada curso, no es menos cierto que los resultados en los compromisos disputados, sobre todo los jugados ante rivales de la misma categoría, no han dejado sensaciones para nada positivas pues, salvo la victoria ante Palencia, el resto de esos compromisos se saldaron con derrota.Fuera aparte de laslas mismas, se ha visto un juego del equipo a rachas, capaz de lo mejor y de lo peor, tanto de meter una marcha atrás al partido como de desconectarse por completo del mismo y por tal circunstancia en competición oficial se puede pagar un precio muy alto.

Se presenta una temporada donde, a priori, el nivel de la competición parece haberse incrementado. El desembarco de dos transatlánticos como son Andorra y nuestro Hereda San Pablo, con presupuestos que hacía tiempo no se veían en esta categoría, unido a un Estudiantes que vuelve a hacer un proyecto para devolverlo cuanto antes a la élite, provocan que las dos codiciadas plazas de ascenso vayan a estar terriblemente caras. Y no olvidemos a los Coruña, Palencia, GipuzkoaBasket o Vallladolid, que vuelven a tener proyectos de envergadura.

No nos olvidemos tampoco de la dinámica de la competición, pues recordemos que solamente el primero asciende de forma directa, y que los 8 siguientes primero disputarán un play off para posteriormente jugar una final a cuatro, por lo que se antoja altamente complicado el ascenso en esta fase. Quizá, quien tenga el factor cancha por ser el organizador pueda tener un plus, pero se presenta como una lotería el ascenso para quien no logre la primera plaza.

El camino de vuelta que anunció el club como el lema en su retorno a la Leb Oro comienza en apenas unos días, y no olvidemos que el único objetivo para esta temporada es el ascenso. Y gran parte de ese objetivo pasa por alcanzar la primera plaza. Para ello, la primera fase de la competición no se debe minusvalorar en absoluto, pues todo lo que el equipo falle ahora es lo que tendrá que remar a contracorriente durante el transcurso de la temporada. Y las dudas en el rendimiento del equipo durante estas semanas llenan de incertidumbres el futuro del mismo. Es por ello que deberá mejorar su juego cuanto antes para no verse superado.

En casa contará para ello con la afición como gran aliado, una hinchada que en la campaña de renovaciones ha vuelto a demostrar estar a las duras y a las maduras. Punto de más este para que los de Paco Olmos muestren todo su potencial para devolverles la sonrisa.

Melilla será el primer conjunto a quien se enfrente el conjunto azulón. Por delante, 34 jornadas en las que esperemos se termine cumpliendo ese ansiado retorno a la élite del baloncesto, pero para ello todavía tiene que mejorar mucho el juego del conjunto burgalés.