(Fotografía: Balonmano Burgos)

El UBU San Pablo Burgos llega a la recta final de su pretemporada con la satisfacción de haber construido un buen equipo y con un balance positivo en cuanto al trabajo realizado por los jugadores del cuadro burgalés.

El objetivo de la pretemporada, que ha durado 7 semanas, ha sido desarrollar el modelo de juego con el que jugarán esta temporada en la competición y asentar un buen equipo, a pesar de los cambios lógicos que se han realizado de la temporada anterior a la actual.

Nacho González, entrenador del equipo, llega al inicio de la competición con buenas sensaciones: “en líneas generales, estoy contento con el equipo y con el crecimiento de la plantilla a lo largo de la pretemporada, aunque todavía queda trabajo por hacer porque estamos en las fases iniciales”.

Durante la pretemporada, se ha combinado el trabajo físico y táctico con la carga competitiva de los 6 amistosos que han jugado las últimas semanas. Estos amistosos han sido contra dos equipos de Asobal, como son Abanca Ademar de León (41-33) y Recoletas Atlético Valladolid (38-31 y 29-32), contra los que ha demostrado poder competir de tú a tú; y contra Tubos Aranda Villa de Aranda (21-13), Balonmano Soria (42-29 y 22-20) y Balonmano Ikasa (29-38). Estos encuentros han demostrado a los cidianos la dificultad que tiene jugar fuera de casa en cualquier categoría.

Según González, estos partidos “nos han permitido ver que podemos competir contra ellos pero también ver qué errores cometemos y sobre qué teníamos que ir incidiendo a lo largo de esta pretemporada”.

La competición dará comienzo una semana más tarde para el equipo burgalés, puesto que descansan en la primera jornada que comienza este fin de semana. Su primer partido será contra Amenabar Zarautz Z.K.E. el domingo 25 de septiembre, a partir de las 12:00 horas en El Plantío. “La propia competición nos irá ayudando a ir mejorando e ir haciendo bien las cosas”, finaliza Nacho González.