El equipo blanquinegro es el único del fútbol profesional europeo que no ha encajado ningún gol.

Los datos son importantes y si son buenos, es bueno destacarlos, aunque tampoco conviene crearse obsesión por ningún récord, ya que, en su mayoría no son garantía de éxitos.

El Burgos CF es el único equipo de las ligas de fútbol profesional europeas, que todavía no ha encajado ningún gol. Ello pone de manifiesto la gran capacidad defensiva del equipo blanquinegro, sus altas prestaciones en la zona de atrás, que es por donde deben comenzar a hacerse los buenos equipos.

La clave del buen comienzo de la temporada es la gran defensa que ha demostrado tener el equipo de Calero, lograda por una sabia gestión del técnico y del director deportivo, Micho, que renovaron la línea defensiva de la pasada temporada, lo que ha supuesto experiencia y conjunción, además de rodaje, una ventaja sobre otros equipos que todavía están en proceso de adaptación de sus nuevos jugadores a la defensa.

También la gran actuación del guardameta Caro, con intervenciones decisivas en casi todos los partidos, ha sido fundamental. Un guardameta que también conoce el estilo de juego de Calero y a sus compañeros de la temporada pasada.

Ello ha posibilitado que con solo dos goles el Burgos haya conseguido dos victorias y nueve puntos. Máxima eficiencia, pero también un dato, no tan buena a tener en cuenta. El equipo blanquinegro solo ha marcado dos goles, de ellos uno en jugada, conseguido por Artola ante el Málaga y otro de penalti, marcado por Bermejo. Una escasa realización ofensiva, que debe mejorarse, porque de récords no se vive y si no se incrementa la faceta realizadora llegarán los problemas.

Para ello la dirección deportiva ha apostado por jugadores como Mourad o Curro, que deberán aportar la eficacia goleadora. En su último partido, frente al Real Oviedo, el Burgos mejoró su juego ofensivo, tuvo mayor control del juego y posesión de balón, apenas concedió opciones a su rival, pero también es verdad que esa mejora no se tradujo en goles, ni en ocasiones de gol claras, apenas dos o tres.

La ilusión de la afición es grande. El equipo está respondiendo bien al reto de la nueva temporada, ante equipos muy complicados. El récord de seguir imbatidos e invictos está muy bien, pero el técnico Julián Calero, ya advertía en su rueda de prensa tras el partido ante el Oviedo, de que el equipo ni el cuerpo técnico, no juegan para eso, el récord se acabará más tarde o más temprano y lo importante será lo que viene después y el resultado final. Me quedo con esas palabras del técnico, de que “hubiera cambiado encajar goles por los tres puntos, evidentemente”. Y es que en el fútbol, lo que vale es ganar y sin gol no hay victorias.