Artículo de opinión de Julio César Rico sobre el momento que vive el club blanquinegro.

Comienza la Liga SmartBank, la Segunda División de toda la vida, para un Burgos CF que busca consolidarse en la categoría. Me gustaría tocar varios aspectos de este inicio de competición que, en mi modesta opinión, podrían mejorar la imagen del club tanto en el ámbito deportivo, como en el económico, social, etc. Esta tribuna de burgosdeporte.com es un magnífico altavoz para expresarme y mi agradecimiento va por delante.

Empiezo con el deportivo. A estas alturas, con la temporada ya iniciada, resulta un poco peligroso llegar en mantillas. El inicio es lo suficientemente fuerte como para fiarse únicamente en consolidar la defensa y tener muchas carencias de medio campo hacia adelante.

Es cierto que lo fichado hasta la fecha creo iguala, al menos, las salidas de este mercado. Bermejo, Atienza o Artola nada tienen que envidiar a Juanma, Ernesto y Guillermo. Caro es un buen portero y Dani no desentona; ambos igualan o superan a un sobrevalorado Alfonso Herrero. Me sorprende, aun sin jugar apenas, la planta de gran portero de Loïc, que a poco que despunte creo que dará la sorpresa.

La pretemporada ha demostrado que la defensa es sólida y asentada; pero no se ganan partidos por aparcar el autobús en la portería. El Burgos CF necesita gente que meta goles. No podemos conformarnos con la escasa cifra de la temporada pasada. Este año la Segunda División ha dado un salto de calidad importante. Hay muchos aspirantes a estar en los puestos altos y auguro que es posible que en el ecuador de la temporada la brecha entre aspirantes al ascenso y los equipos menos armados será considerable.

Levante, Málaga, Granada, Alavés, Zaragoza, UD Las Palmas, Tenerife, Oviedo, Eibar, Sporting y Huesca, la mitad de la categoría, aspiran al ascenso… del resto, sorprenderá alguno; evitar el descenso es cosa de Leganés, Lugo, Mirandés, Andorra, Ibiza, Burgos, Ponferradina, Cartagena, Villarreal, Albacete y Rácing. Esta temporada mantenerse será caro.

No quiero ser pájaro de mal agüero, como me diría Fede Castaños, pero empezar la temporada con un posible -9 por no tener completa la plantilla puede ser un lastre importante; un disgusto para la afición y un problema serio para Calero. Deseo equivocarme.

Desde el punto de vista institucional, con respecto a hace un año las cosas han cambiado muy poco o nada. El músculo institucional es inexistente. Los errores de cálculo, basados en un exceso de confianza del Consejo (los precios de los abonos, las camisetas, la presencia en la ciudad…) han suscitado numerosísimas críticas que no se han sabido ni responder a tiempo, ni canalizar y dar salida.

Se ha desaprovechado la efeméride del centenario. A la vista de que el Consejo de Administración no actuaba con esta celebración, yo mismo entregué a Nacho San Millán un documento en el mes de marzo con más de 40 propuestas para celebrar un centenario modesto, pero con propuestas diferentes, novedosas, que o se han desestimando o no se han apreciado. El documento lo tendrá el Consejo en algún cajón, en el mejor de los casos.

Es notable y plausible, eso sí, la absorción del Promesas, del NSB, la mejora de la Deportiva, los campos de Castañares, los acuerdos con los clubes de la provincia, la gestión económica, la posible venta a un grupo inversor, la mejora de El Plantío, la dirección deportiva de Michu, la apuesta (aunque sea obligada) por futbolistas de la cantera, la imagen en general de la SAD… son muchas y buenas cosas que valoro y aplaudo.

Quiero poner el punto final con mi reconocimiento a Esteban González, Piné. Mi recuerdo y reconocimiento por tantos años de burgalesismo. Un hombre que llegó a encadenarse a las puertas de El Plantío para evitar la descomposición del Real Burgos en los años 90 y tantos. Reconocimiento y lamento por su fallecimiento.