El Burgos Club de Fútbol afronta una nueva pretemporada ante el segundo curso en el fútbol profesional que contempla, en principio, seis partidos antes del comienzo de la liga regular.

El Burgos afronta una nueva pretemporada, antes de iniciar la competición en la que será la segunda temporada consecutiva en su vuelta al fútbol profesional.

Las pretemporadas son ese tiempo de formación y preparación de un equipo, previo a su entrada en competición oficial e intentar sumar puntos para la consecución de los objetivos. No es fácil valorar la pretemporada de un equipo, aunque desde los medios de comunicación y, de cara a los aficionados, son muchas las tentaciones para poner nota a un proyecto y sacar conclusiones antes de tiempo. Es como si en gastronomía pretendiéramos valorar un plato en plena elaboración, por sus condimentos, antes de servirlo en la mesa y presentarlo adecuadamente.

Para los entrenadores, la pretemporada es fundamentalmente un tiempo de pruebas, tanto en sistemas de juego, como de funcionamiento y características de sus jugadores, su estado de forma, su compenetración con otros compañeros, su manera de jugar y sus posibilidades en los partidos. Es fácil entender que en las pretemporadas juegan más minutos los jugadores que después tendrán menos protagonismo, porque, en el fondo, es un tiempo para probar, experimentar y ver todas las opciones y posibilidades del equipo.

Está claro que la pretemporada no marca ni define lo que es realmente el equipo que luego defenderá los puntos en la competición, pero sí ayuda a ver los mimbres, los efectivos, las calidades y cualidades de los jugadores y también hacernos una idea de lo que se tiene para afrontar la difícil temporada. Ello teniendo en cuenta que todavía, en estos partidos de pretemporada, no estarán todos los efectivos, faltarán incorporaciones que luego pueden ser fundamentales y que los jugadores todavía no están, ni física ni mentalmente, preparados para jugar como si hubiera tres puntos vitales en juego.

Pese a todo, algunos consideran que la pretemporada marca mucho más de lo que se piensa, que un equipo que no funciona ahora tampoco lo hará después en la liga, que quien ahora no da la talla se está jugando su titularidad en el equipo, y que la pretemporada es la antesala de lo que será el equipo en el futuro.

Por contra, también hemos escuchado a técnicos, muy entendidos en el fútbol, comentar que las pretemporadas no suponen nada, ni vaticinan éxitos o fracasos, sino que son meramente un tiempo de pruebas en el que unas salen bien y otras mal, sin más trascendencia.

Así las cosas, ¿con qué nos quedamos?. Las experiencias vividas con el Burgos nos llevan a situaciones muy variables. Hemos visto de todo. Pretemporadas muy buenas que luego quedaron en nada en la liga, otras que fueron nefastas y supusieron el descenso del equipo casi en Navidad, y algunas que estuvieron marcadas por la incertidumbre. Sin ir más lejos, el Burgos del año pasado no ganó en pretemporada, pero ofrecía un juego muy válido, y así lo constatamos en Burgosdeporte, le faltaba gol y era preocupante su entrada en competición. Sin embargo, luego, la temporada fue un éxito con el objetivo plenamente cumplido.

Nos adentramos en una nueva pretemporada. En Burgosdeporte ya les adelantamos que vamos a estar, según tenemos previsto, en todos los encuentros para ofrecérselos en directo en Burgosdeporte Radio, como hemos hecho siempre, todos los veranos. Tenemos muy claro que nuestra obligación es mostrar, explicar e incluso opinar de lo que vemos y luego cada uno de nuestros lectores y oyentes sacará sus propias conclusiones, como debe ser.