El jugador de 23 años es un central de gran calidad y proyección con experiencia en División de Honor Plata y Asobal

El UBU San Pablo confirma su quinto fichaje de cara a la temporada 2022/2023 con la incorporación del central Íñigo Celorrio. El zaragozano de 23 años tiene experiencia en liga Asobal y en División de Honor Plata y llega totalmente recuperado de una lesión que le apartó de las pistas en los últimos meses.

La plantilla cidiana tiene cada vez una forma más definida de cara al nuevo curso. El nuevo nombre dentro del conjunto burgalés es Íñigo Celorrio, un joven jugador con mucha calidad y proyección que, tras pasar por Puerto Sagunto e Ibiza, vio frenada su evolución, precisamente, en el encuentro de la pasada campaña en El Plantío, en el que el aragonés se rompió el ligamento cruzado de la rodilla.

Ahora, totalmente recuperado y en plena forma viene a demostrar el talento que le llevó a debutar en la máxima categoría del balonmano español hace cuatro años. Celorrio es un excelente director de juego y cuenta con un gran potencial ofensivo.

Según explica el entrenador del UBU San Pablo, Nacho González, «Íñigo es un jugador joven, pero que tiene también experiencia en Asobal y en Plata con Puerto Sagunto e Ibiza».

Se trata de «un jugador con un potencial muy grande y ofensivamente de bastante nivel», apunta el técnico, quien anticipa que el zaragozano, de 188cm de altura, «va a poder progresar» en Burgos «y va a poder recuperar el nivel competitivo», ya que «se lesionó hace un año y medio». Para González, «Burgos es el sitio ideal para que él siga creciendo como jugador y para que recupere su nivel, que es muy alto como jugador de balonmano».

La trayectoria de Íñigo Celorrio

Íñigo Celorrio Gros (Zaragoza, 1998) comenzó su andadura en el balonmano con solo 6 años en el Balonmano Dominicos de su ciudad natal. Fue campeón de Aragón en todas las categorías inferiores y también acudió a la selección autonómica como infantil, cadete y juvenil.

En 2016, con 18 años, ficha por el Fertiberia Puerto Sagunto para jugar en el equipo filial, en Primera Nacional. En el segundo equipo estuvo dos temporadas para después pasar a formar parte del primer equipo con el que logró el ascenso a Asobal, categoría en la que debutó en 2018. En 2020 abandona Valencia para poner rumbo a Ibiza, donde, lamentablemente, se lesiona en la jornada 2 y desde entonces se ha estado recuperando de su dolencia.