Alcorcón fue superior al HCB La Amistad en un partido en el que pronto los burgaleses se quedaron sin opciones aunque lucharon hasta el final, sin venirse abajo y con la cabeza alta.

FOTOS: Jarcha/Burgosdeporte

Hotel Ciudad de Burgos.

Hay misiones imposibles y hoy por hoy el fútbol sala madrileño está en un nivel más alto que el burgalés. Las posibilidades de que el Hotel Ciudad de Burgos La Amistad diera la sorpresa y se impusiera al Alcorcón en el Carlos Serna eran complicadas ya de antemano y antes de jugar el partido, pero durante el mismo quedó patente que era imposible, aunque los burgaleses se emplearon a fondo, lo dieron todo en la cancha y nunca se vinieron abajo, pese a que el resultado pesaba demasiado. Fue un partido para aprender y para valorar el regalo que supone jugar ante rivales de la categoría del Alcorcón FS, un premio después de haber logrado, el equipo de Burgos, el campeonato liguero en su competición de División de Honor de Juveniles.

El partido comenzó con iniciativa visitante, aunque el conjunto burgalés se defendía bien, las llegadas más peligrosas fueron del Alcorcón que avisó en un par de ocasiones. Y a los 3 minutos llegaba el primer gol del equipo amarillo por medio de David Segovia, uno de los jugadores más destacados del conjunto madrileño en este partido.

El gol le sentó muy mal al equipo de La Amistad, que pasó por un momento muy delicado, lo que aprovechó el Alcorcón para ampliar sus diferencias. Un minuto más tarde, Pacheco encontraba hueco en la defensa burgalesa para hacer el 0-2 y en plena oleada de ataque madrileño, Álvaro González marcaba el 0-3 a los 7 minutos.

Mal había comenzado el partido para los burgaleses, pero lo peor es que no se atisbaba remedio. La presión del Alcorcón era muy efectiva, hacía muy incómodo el juego a los burgaleses que perdían el balón con mucha facilidad. Al guardameta burgalés Raúl Alonso se le multiplicaba el trabajo, mientras el visitante apenas tocaba balón. Las diferencias estaban claras con un ritmo de juego mucho más rápido y desbordante del equipo de Madrid ante un voluntarioso Hotel Ciudad de Burgos que no se rendía y que buscaba frenar a su rival y acortar distancias.

La reacción burgalesa se plasmó en un par de llegadas muy peligrosas, pero sim cristalizar en gol. El Alcorcón parecía haber dado un paso atrás para defender su buen resultado, pero no era del todo cierto, porque a la contra las salidas de los madrileños eran muy rápidas y peligrosas. Sáiz marcaba el 0-4 a los 9 minutos y en otra contra David Segovia volvía a llevar el balón al fondo de las mallas en el minuto 12.

El 0-5 era una losa para los burgaleses que sacaron fuerza y pudieron garra, sin venirse abajo, ante un público en el Carlos Serna que no dejó de animarles. Y antes del descanso, a los 17 minutos llegaba el gol de la esperanza para La Amisyad, en un bañón que aprovecha Pablo para poner el 1-5.

El gol espoleó a los burgaleses que hasta su retirada a vestuarios llevaron la iniciativa en el juego y tuvieron opciones de gol, que hubiera sido un revulsivo importante, pero no hubo acierto en ataque del equipo local y el 1-5 se mantuvo hasta el descanso.

En la segunda parte se esperaba la reacción burgalesa, pero llegó el baño de realidad. La salida del Alcorcón fue fulgurante, buscando eliminar cualquier opción de que Burgos pudiera meterse en el partido. David Segovia marcaba diferencias en la cancha, y lograba dos nuevos goles, en los minutos 21 y 24 para poner el 1-7 que dejaba sin esperanzas a los burgaleses y Manglano a los 33 minutos aprovechaba otra llegada al área burgalesa para poner el 1-8. Fue de nuevo Pablo, quien acortaba distancias para el Hotel Ciudad de Burgos con el 2-8, pero el último tramo del partido se hizo muy largo para los burgaleses, agotados por el esfuerzo y con el peso del marcador en su contra. Pese a todo nunca bajaron los brazos y dieron la cara, aunque el conjunto madrileño no perdonó en sus acciones de ataque y redondeó la cuenta con dos goles más de David Segovia, la figura del partido, que anotó 6 goles en este encuentro, y otros dos tantos de Dani Pérez y Merino que pusieron el definitivo 12-2.

No fue una tarde estéril para Burgos pese a la derrota, ya que el ambiente en las gradas del Carlos Serna lo compensaba todo, la entereza y la ilusión de los jugadores burgaleses, campeones de liga de su grupo, estuvo por encima de cualquier resultado. Y la lección aprendida de que en Burgos hay mimbres muy positivos para el fútbol sala, jugadores que prometen, pero es necesario seguir dando pasos en la formación de esta cantera para que pueda competir con otros buenos equipos a nivel nacional en una Copa del Rey, que por esta vez tendrá que esperar. Los burgaleses no irán a Burela pero nadie les va a quitar el mérito y buen sabor que dejan de una temporada de campeones.