Jesús Ezquerra se metió en fuga. La lluvia y una fuga delantera impidieron al equipo pelear por la victoria.

Jesús Ezquerra durante la segunda etapa. Foto: Adam Illingworth.

No fue la expedición que todos esperaban, no se lograron tal vez los resultados a los que se aspiraba. Además, la mala fortuna provocó que Diego Rubio, debutante tras recuperarse de una complicada lesión, sufriera ayer una dura caída y tuviera que ser intervenido de una fractura abierta de cúbito y radio.

En Tartu, el pavé y la lluvia no frenaron a Jesús Ezquerra que rodó varias vueltas destacados. En la parte final, dos ciclistas se destacaron e impidieron a Miku Räim poder pelear la llegada al sprint. Hubo actitud, pero al Burgos Bh le faltó suerte.

Jesús Ezquerra manifestaba al término de la etapa que: “Nos pidieron estar en la fuga y he conseguido meterme para hacer camino. Aunque nos pillaron, volvió a salir otro corte y allí me metí para intentar defender las opciones de Miku. Cuando se neutralizó todo, pasamos a tirar del grupo intentando que no llegase la nueva fuga pero ahí ya no hemos podido pillarles. Una pena, para haber podido disputar el esprint. Me quedo contento de las sensaciones, ya que ha sido un día duro y en la carrera se ha ido muy rápido”.

 Ni fuga ni sprint en Boucles de la Mayenne

El equipo de Burgos rodó muy atento buscando la escapada, con una velocidad media muy alta. Alternando los esfuerzos, los morados estuvieron en los cortes pero no pudieron meterse en el que hizo camino y se quedó cerca de llegar a la meta. Ander Okamika mantiene sus opciones de pelear el top-10 de la carrera, ya que llegó en tiempo del líder.

Este domingo cierra en Laval la prueba con el clásico circuito final que suele seleccionar el pelotón principal en busca de un rápido sprint. Serán 180 kilómetros con cinco vueltas finales y hasta seis cotas en la parte central que endurecerán el cierre de Boucles de la Mayenne.