(Fotografía: JARCHA)

El sábado en el Talamillo y el domingo en Vitoria buscará dos victorias que le aseguren mantenerse en la máxima categoría

La División de Honor de Baloncesto en Silla de Ruedas vivirá un apasionante fin de fiesta este fin de semana. Se decidirá el campeón de liga, Amiab Albacete solo tiene que ganar su partido del sábado para conseguirlo, con Mideba Badajoz esperando el fallo manchego. Pero el equipo burgalés está inmerso en otra lucha, la de mantener su plaza en la División de Honor.

Fundación FDI Las Rozas, Fundación Vital Zuzenak y Servigest Burgos se repartirán las tres última plazas de la clasificación. Uno se quedará con la décima plaza y celebrará su salvación, otro con la undécima y se verá obligado a jugar un partido de promoción y otro descenderá directamente al quedar en último lugar.

El sábado se jugarán los partidos correspondientes a la última jornada de liga: UCAM Murcia contra Las Rozas, Fundación Vital Zuzenak contra Bidaideak Bilbao  y Servigest Burgos contra ACE Gran Canaria. Pase lo que pase en esos encuentros, no será hasta el domingo a mediodía cuando acabe el partido aplazado en su momento entre Fundación Vital Zuzenak y Servigest Burgos cuando las tres plazas quedarán definitivamente asignadas. Más emoción imposible.

El equipo burgalés tiene a su favor que depende de sí mismo, ya que si consigue contar por victorias sus dos partidos del fin de semana, pase lo que pase en los demás envites la décima plaza será suya. Para ello primero recibe en el Talamillo  el sábado a las  18 horas al ACE Gran Canaria. Los canarios han vuelto a realizar una gran liga,  están en tercera posición  y tienen una remota posibilidad de alcanzar la segunda plaza el sábado. Además, han conseguido recientemente un título europeo lo que habla de la calidad del conjunto que se podrá ver en Burgos.

Hasta cuatro jugadores de su plantilla promedian más de doce puntos, los americanos Sánchez, Salazar y Hollerman y el holandés Twigh. Es el equipo que más asistencias reparte de la liga, lo que define perfectamente el tipo de juego que desarrolla, tan difícil de defender. La diferencia en la clasificación entre los dos equipos es clara, pero los burgaleses saltarán a la pista con la intención de dar la sorpresa que les permita rematar la faena el domingo por la mañana.

Porque pase lo que pase el sábado, la victoria el domingo es necesaria para ambos contendientes, al enfrentarse dos de los equipos directamente implicados en la lucha por evitar el descenso.

La visita al polideportivo de Ariznabarra a las 12 horas se va a convertir en el partido más importante de la temporada, y el equipo burgalés lo tendrá que disputar sin sus jugadores coreanos, que llegaron al equipo a mediados de enero y este partido corresponde a la jornada séptima que se tenía que haber jugado el ocho de enero y el Covid lo impidió. Los de Rodrigo Escudero lo están preparando con mimo porque son conscientes de la trascendencia del partido y esperan volver de Vitoria con la victoria y repetir un año más en la División de Honor.