(Fotografía: LaLiga SmartBank)

Una vez más, el Plantío volvió a marcar diferencias. No sé lo que tiene y el porqué de la transformación de juego en los partidos como local y visitante, esperemos que los responsables, sí tengan las ideas claras. Quizá ha sido el motivo por el que el Burgos no esté en disposición real de poder aspirar a más. Sí, sabemos que las matemáticas nos dan esa opción, pero siendo realistas y con los pies en el suelo, habría que buscar otras motivaciones para los partidos que restan puesto que la lucha por entrar en el play off parece estar más cerca de un sueño irrealizable que otra cosa.

Lo que nadie duda es que jugar en el Plantío es sinónimo de problemas. Quizá a un entrenador como Jémez, con mucha personalidad, alguien debiera habérselo recordado. Simplificar en que la victoria del Burgos ha sido por errores propios, eso sí, de los jugadores, parece un argumento tan simplista como usado. Y, lo más grave es que, antes de encajar el gol ya se le veía mascullar para dentro algo así como “esto no me gusta nada”. Pues quizá era el momento de rectificar lo que no le gustaba… Y quizá también moderar la testosterona con la que se presentó en la rueda de prensa con ganas de “comerse cualquier cosa”… Imagino dosis similares para sus jugadores y, claro, luego no aguantamos que se nos pasen de revoluciones y cometan imprudencias. Es lo que, habitualmente, suele tener.

Pero con toda la razón del mundo, alguien dirá eso de que a nosotros qué nos importa y que mejor para nosotros. Sin duda. Hasta Paco Jémez tiene todo el derecho a restregármelo por la cara, ¡faltaría más!

El Plantío volvió a convertir a este Burgos en el equipo que lo ha sido durante la temporada. Seguro que resultaría difícil vender el fútbol que practican los de Calero, pero el negocio de esta empresa no está ahí. Está en salvar la categoría y los blanquinegros lo han hecho. Ahora está en mejorar y terminar lo mejor posible y en ello están. Y quizá, para terminar de ser exigentes, mejorar definitivamente la imagen de visitante, aunque eso se antoja más complicado, no por capacidad, sino por el tiempo que queda para llegar al final.

Y como siempre que ocurre en estas situaciones, ahora que estamos establecidos en un sitio más que cómodo y que los resultados han pasado a ser menos prioritarios, las miradas en masa se vuelven hacia Calero y sus declaraciones tras el partido en rueda de prensa.

Y no sé si era lo que Calero quería decir o ha sido lo que se ha interpretado o es que se ha explicado mal o es que lo hemos entendido peor. Pero a la mayoría de los aficionados las palabras del técnico sonaron a despedida. Algunos llegan a un punto más profundo e incluso traducen sus palabras como un imponer condiciones imposibles para llegar a un acuerdo y terminar por salir en el mejor momento. Parece que tenemos una larga semana donde se estudiarán gestos, palabras, situaciones,…

Y a partir de aquí, hay variedad de opiniones entre los que proponéis rapidez en la formación de una plantilla para la próxima temporada y los que, en el lado opuesto, entendéis que hay que apuntar fino y que eso conlleva tiempo y paciencia. De lo primero, de la rapidez, hemos comido poco porque han sido demasiadas temporadas donde se ha vendido el mensaje de la paciencia y de esperar a las últimas horas para lograr los mejores fichajes. Tirando de hemeroteca, a nuestro equipo, la espera no ha dado los frutos apetecidos y la verdad es que el fichaje chollo nos ha dejado compuesto y sin… fichaje, al menos de ese, de relumbrón, que debiera marcar diferencias.

Curiosamente, una de las temporadas donde mejor nos fue, fue aquella en que la plantilla se cerró pronto, aunque una cosa es lo que todos podemos desear y otra es a lo que podemos aspirar.  Apelemos, cuando menos, a que lo de Calero no se convierta en culebrón y que el Burgos, más pronto que tarde, pueda contar con el entrenador que dirija el equipo la próxima temporada y si es el de ahora, pues mejor.

Las notas del partido

El mejor: Volvió al once con cierta sorpresa que al final no fue tanta. No tuvo mucho trabajo hasta que el equipo le necesitó. Entonces apareció y salvó el resultado. Tres intervenciones decisivas en los que rayó a gran altura. Alfonso Herrero. (8)

Álvaro Rodríguez: En su línea. Quizá le podemos pedir un poco más en la faceta ofensiva pero cumple en su puesto. (6)

Aitor Córdoba: Otro partido aseadito y esa regularidad es importante para el equipo. Cierto que comete errores pero son subsanables. (6)

Miguel Rubio: Volvió la defensa de tres centrales y estuvo más flojo. El gol encajado es evitable y en su puesto debió hacer algo más. (6)

Grego Sierra: Volvió a la titularidad tras la lesión. Necesita minutos para volver al nivel mostrado. Cumplió. (6)

José Matos: De lo mejorcito del equipo junto a Herrero. Alterna el ataque y la defensa haciendo mucho desgaste en el rival. No se le notó el parón. (7)

Elguezabal: Aunque estuvo más oculto que en otros partidos, en su línea. (6)

Andy Rodríguez: Muy bueno en las jugadas a balón parado, pero el equipo necesita que aporte más en el juego del centro del campo. (6)

Valcarce: Sigue lejos del nivel mostrado en otros momentos de la liga. Sin embargo, fue decisivo para la victoria final: asiste en el primer gol y provoca el penalti. Eso le sube su nota. (7)

Alex Alegría: Mejoró la imagen en la primera parte, pero fue de más a menos. (6)

Juanma García: Tiene un olfato especial para determinados momentos y le sacó en el gol. Voluntarioso y trabajador. No está en su mejor momento. (7)

Guillermo: Saltó en la segunda parte. Marcó el gol de la victoria. Poco más que destacar. (6)

Raúl Navarro: Saltó al terreno de juego para reforzar el centro del campo. (6)

Ernesto Gómez: Sustituyó a Álvaro en el carril. Refrescó el lateral y tuvo sus acciones. (6)

Roberto Alarcón: Más defensivo que Juanma, reforzó la posición del carril.  (6)

Miki Muñoz: Al igual que sus compañeros, su salida tenía que refrescar el centro del campo en la lucha por ganarlo. (6)

Julián Calero: Volvió a sorprender con el once inicial. El relevo de la portería era más normal que esperada. Al final acertó porque Herrero volvió a ser el mejor. El equipo volvió a ser trabajador, presionante y generoso en el desgaste. Bien defensivamente con tres centrales, esperó sus opciones y volvió a  mostrar una eficacia altísima de cara a la portería contraria. Los cambios fueron lógicos y consiguió neutralizar la mejor salida del rival en la segunda parte acumulando jugadores en el centro del campo. Logró que el partido fuera donde le resultaba más interesante aunque terminó sufriendo en la recta final del partido. (7)