Análisis del partido Burgos-Sporting punto por punto.

El Burgos-Sporting no será un partido que pase a la historia por la espectacularidad del fútbol desarrollado sobre el césped. Probablemente, será un partido para el recuerdo de las estadísticas donde contabilizará como un empate y poco más. Sin embargo, el partido estuvo envuelto de polémica y malestar de los aficionados burgalesistas. Quizá sea la primera vez que, al menos, de forma pública, es generalizado el enfado de la afición con los rectores del club.

Históricamente, los días de ayuda al club, no son bien acogidos por los aficionados. Hablo del Burgos. Desconozco qué pasará en otros campos. La verdad es que quizá haya que echarle un poco de originalidad y buscar fórmulas para llegar a cubrir el objetivo económico. Estos días son la fórmula más fácil de hacer una taquilla jugosa que pueda liberar algunos apretones, pero, paralelamente, también hay que valorar otros detalles que acompañan y que enturbian el necesario buen “rollo” que debe existir entre los seguidores (podemos hablar de abonados) y el mismo club.

Si a esto sumas que, entrando concretamente en el partido frente a los asturianos, podemos afirmar que el cabeza pensante se cubrió de gloria. Al final, algo más de 5.000 aficionados en el Plantío y reducción importante de presencia de abonados que Calero echó en falta.

Ahora bien, en estos casos, quizá sea mejor cerrar los ojos y palpar el resultado. Los 5000 aficionados, seguro, dejaron un extra importante de “pastuqui” que puede con cualquier queja, enfado o morriña “aficionadil”. ¡Ya se les pasará! Será la frase que, interiormente, se estarán repitiendo los responsables. Pero deja poso… Y esto es un poco como las vidas del gato. Hemos gastado dos de un golpe.

¡No, no! No me he equivocado, para nada. Otra cosa es que esté de acuerdo conmigo. Que por qué dos, ¿se pregunta? Pues la del partido del domingo y la del lunes. Así matamos dos pájaros de un tiro y el disgusto y cabreo sirve para ambas. Y digo yo, en lugar de ser tan obcecadamente silenciosos, ¿no hubiera sido mejor ir con la realidad de los números y haber anunciado el número de entradas que se iban a poder repartir? Que es una pregunta que yo me hago…

Porque sí he hablado con varios seguidores, todos me habéis sacado el tema del día especial del partido, y alguno me ha explicado hasta con pelos y señales la situación de espera de la mañana del lunes para resolverse con “esto es lo que hay” o mejor y más literal “no quedan más entradas”.

Desde luego, el “necesita mejorar” está presente y “el acto de contrición” también. La penitencia quizá sea aguantar algún que otro comentario y crítica. Bueno, va con el cargo.

Y en cuanto al partido se refiere, poca cosa. Muy igualado en la primera parte, quizá con un poco más de sensación de peligro en el lado asturiano, pero con la mejor oportunidad para los castellanos en el remate de Miguel Rubio.

En la segunda, el Burgos se impuso, no de forma tajante, pero sí, usando el término pugilístico, a los puntos. Y como viene siendo habitual en el Plantío, más opciones de gol para los nuestros. La de Valverde fue la más clara y vino acompañada de una gran intervención de Cuellar, el portero visitante. El susto, el de Fran Villalba, que “la dio” mal y la echó fuera. ¡Menos mal!

Por lo demás, un Burgos reconocible, muy del tono de la temporada y que mantiene su nivel en su propio campo, eso sí, varios me habéis dicho que parece que nos tienen tomada la matrícula,… Puede ser, pero, también, que nosotros hemos perdido claridad de ideas. En fin, lo mejor, pues que queda una jornada menos, estamos a un punto más del descenso y a un punto menos del play off. Tampoco se puede pedir mucho más, ¿no?

Las notas del partido

El mejor: Lleva varios partidos a buen nivel. Alterna buena defensa con mucha profundidad en ataque y colabora para generar peligro. El mejor ha sido Matos. (8)

Jose Antonio Caro: Sigue con la portería a cero aunque mejor sería no dar opciones de sustos de infarto. El rival no generó oportunidades donde tuviera que emplearse a fondo. (6)

Raúl Navarro: Volvió al lateral pero tuvo muchos problemas. Fue superado varias veces a la espalda y por su lado llegaron aproximaciones peligrosas. Fue sustituido. (4)

Aitor Córdoba: Mantiene una línea regular de juego y es notable. Hace las cosas fáciles y no se complica. (7)

Miguel Rubio: Otra buena actuación del central. Junto con Córdoba impidieron oportunidades de los rivales. (7)

Elguezabal: Buen partido del centro defensivo. Buena labor en defensa y participó en la labor de construcción mejorando actuaciones pasadas. (8)

Andy Rodríguez: Fundamental en las jugadas a balón parado. Volvió a suministrar balones muy peligrosos. Estuvo bien en la salida del balón y participó en la defensa. (7)

Miki Muñoz: No llegó al nivel de otros partidos pero su aportación lo agradece el equipo. (6)

Valcarce: En el partido de ayer le costó más, pero volvió a ser el jugador con más peligro del equipo local. En sus botas estuvo la mejor oportunidad. (7)

Juanma García: No cabe duda que su trabajo lo agradece el equipo. Ha perdido chispa y se le nota con el paso de los minutos. (6)

Filip Malbasic: Voluntarioso. Necesitamos algo más de él en el juego de ataque. (5)

Guillermo: Refrescó el ataque pero no mejoró lo que había en el campo. (5)

Álvaro Rodríguez: Mejoró el lateral con su salida, al menos defensivamente. En ataque se le vio menos. (6)

Eneko Undabarrena: Sustituyó a Miki Muñoz. Su salida pareció una apuesta a defender el resultado de cero a cero. No mejoró, pero no desentonó. (6)

Ernesto Gómez: Salió para refrescar las bandas. Se notó esa frescura aunque no aportó lo suficiente para marcar diferencias. (5)

Roberto Alarcón: Su salida le dio energía a la banda derecha donde Valcarce estaba justito. Quizá se le notó falto de ritmo. (5)

Julián Calero: No tuvo la efectividad de otras tardes. Confió de salida en el once del Tenerife y es normal, viendo el rendimiento que tuvo. Su equipo se muestra muy fuerte en defensa pero ha perdido frescura en ataque. Aun así, su equipo tuvo más opciones de gol que el rival y mantuvo un fuerte ritmo. Supo manejar el equipo para llegar, físicamente, mejor que el contrario, lo que permitió atacar al rival en la parte final. Con ello se consigue  buscar la victoria y, también, defender con más comodidad la portería propia. Los cambios, comprensibles y aunque no supusieron una mejora sustancial, sí refrescaron el equipo. Con la salida de Álvaro mejoró la labor defensiva en la banda. (6)