La ya exigente prueba WorldTour, la segunda que afrontará el Burgos BH en un mes se verá magnificada por el frío y la lluvia que espera a los ciclistas durante la semana.

Foto: Burgos BH

Dice el refrán que «en abril aguas mil», y fiel al dicho popular, las condiciones climatológicas no sonreirán a los corredores que desde este lunes inician en Hondarribia la Vuelta al País Vasco. Tal y como viene sucediendo en las últimas ediciones, una contrarreloj abre la carrera y en este caso serán 7’5 kilómetros, con la subida a San Telmo (3ª) y un callejeo final por la localidad, los que darán el pistoletazo de salida.

La carrera viaja a Navarra para recorrer 208 kilómetros entre Leitza y Viana con tres puertos y una ascensión a apenas 9 kilómetros de meta que puede romper el esprint. Etapa para valientes entre Llodio y Amurrio, con doble paso por el circuito de Opellora y Ozeka, dos auténticos muros en los que abrir diferencias o buscar la aventura. La tradicional salida desde Vitoria concluye en esta edición en Zamudio, tras dos pasos por el Vivero y recorrer Punta Galea. Resta la sexta jornada con meta en Mallabia y auténtica rompepiernas, con Trabakua y Karabieta para romper el pelotón, así como la decisiva etapa entre Eibar y Arrate, con siete puertos puntuables y ascensiones tan míticas como Gorla.

La nómina del equipo Burgos BH que competirá en esta cita la conforman Dani Navarro, satisfecho y motivado tras su top-20 en Volta a Catalunya; Óscar Cabedo, que buscará aprovechar sus dotes de escalador en el duro terreno vasco; Ander Okamika, con la motivación de correr en casa; Ángel Madrazo, Jetse Bol, Victor Langellotti y el joven Pelayo Sánchez. Un bloque con claras aspiraciones de buscar la pelea, las oportunidades desde lejos y las opciones de brillar con el maillot Finisseur del Burgos BH.

El director deportivo del Burgos BH, Rubén Pérez, destaca: «Hemos firmado una actuación muy meritoria en Catalunya, hemos cogido fuerzas y motivación para tratar de firmar un papel parecido en País Vasco. Estando en las fugas, dejarnos ver, ser combativos… sin descuidar la general ni el sueño de ganar, en un escenario que no es nada fácil por el gran nivel. Carrera tras carrera nos sorprendemos porque damos pasos adelante, seguimos creciendo y aprendiendo, con la esperanza también de que se den las situaciones de carrera adecuadas para poderlas aprovechar».