El Burgos volvió a jugar como visitante y esta condición acompaña las dudas de su rendimiento. Los precedentes no eran buenos y el partido de Anoeta parece más olvidado que otra cosa. A favor estaba el hecho de jugar un derbi que, simplemente por serlo, genera una especial motivación en todo lo que rodea, claro está, en el rival también.

Coincidente es la idea de que arañar un punto de Zorrilla estuvo muy, muy cerca. El Burgos pasó los peores momentos salvando situaciones donde el gol pucelano parecía estar más cerca que otra cosa. La primera parte fue, prácticamente, un monólogo vallisoletano y sus opciones de gol vinieron sucediendo mientras que el Burgos intentaba esquivar el temporal a base de un orden y un desgaste que no siempre tuvo un óptimo rendimiento.

Sería fácil argumentar que el dominio blanquivioletase basó en la calidad que atesoran sus jugadores, pero, además, los burgaleses concedieron demasiadas facilidades en segundas jugadas con marcajes sin fijar y cierta lentitud del equipo. El número de ocasiones, algunas de ellas muy claras, iban cayendo y, solo la fortuna, o mejor, la falta de acierto local, permitía seguir con el empate en el marcador.

La segunda parte siguió por los mismos derroteros aunque el Burgos, pasados veinticinco minutos, comenzó a encontrar cierto aire fresco. Los locales empezaron a darse cuenta de que la portería burgalesa se hacía más pequeña, aunque nunca dio la sensación de que tuvieran que temer por la integridad de su propia portería.

Los cambios parecieron sentar mejor a los locales que a los nuestros, pero los minutos que restaban aceleraban la impaciencia y la sensación de peligro de los pucelanos fue desvaneciéndose. Era nuestro mejor momento para poder dar un zarpazo.

Desgraciadamente, el zarpazo no llegó y sí el error que permitió el gol de la derrota. Riki se equivocó (no es la primera vez) y, en este caso, frente a un equipo con mucha calidad. Un error grosero y en el interior del área dio paso al desenlace: el gol local.

Pero no sería justo centrarnos solo en el error de Riki que realmente lo tuvo. El error seagrava porque tuvo la opción de hacer lo que pedía la situación. Sin embargo, también hubo pérdidas de balón que fueron errores “groseros” con la diferencia, muy importante es cierto, que no acabaron en gol. Y no tuvieron como protagonista a Riki.  Y no solo eso. Estos errores los hemos podido ver en partidos anteriores: falta de precisión, pases fallados y sobre todo, cometerlos en lugares prohibidos.

Es una tarea que se debe corregir y evitar su repetición. Bien nos vendría que se superaran este tipo de actuaciones que terminan por generar desconfianza y lo peor, pérdida de puntos.

Las notas del partido

El mejor: Pues hemos tenido que esperar a su presencia en el once para, nuevamente, tenerle de protagonista en esta sección. Tiene mérito, mucho mérito, sobre todo por salir del banquillo tras la pérdida de una titularidad, cuando menos cuestionable. Fue el mejor porque permitió que el equipo se mantuviera sin encajar y que terminara el partido con un resultado ajustado. En el gol no pudo hacer nada. Alfonso Herrero. (Notable)

Álvaro: Tuvo mucho trabajo en defensa y le obligó a olvidarse del ataque. Resolvió aceptablemente la misión y eso que Valcarce no le ayudó mucho mientras estuvo como medio. (Bien)

Raúl Navarro: Menos acertado que en otros partidos y se echó de menos ese Raúl.(Suficiente)

Juanma García: Con menos presencia que en otras ocasiones. El equipo estuvo demasiado preocupado de defender y eso merma las opciones para él. (Suficiente)

Pablo Valcarce: No le vino bien el cambio de posición. El partido anterior de carrilero falso, en éste, de medio derecha… Es difícil adaptarse sabiendo que la posición donde más cómodo estás es en la que más rindes y pareces alejarte de ella.(Suficiente)

Guillermo: Para el juego de su equipo hizo un buen partido. Luchó y peleó por dificultar la salida del juego rival. No entendí su cambio. (Bien)

Unai Elguezabal: Defensivamente sigue siendo una pieza importante, aunque en la primera parte no estuvo a la altura en varias jugadas en las que estuvo desaparecido.Éstas acabaron con ocasiones claras de gol y se esperaba que hubiera hecho algo más.(Insuficiente)

Aitor Córdoba: Mantuvo el nivel en el centro de la defensa. Hizo un buen trabajo en el despeje de balones y defender el área. (Bien)

Grego Sierra:En su línea. Sin grandes alardes.(Suficiente)

Miki Muñoz: Sigue siendo fundamental para el equipo, incluso cuando el juego ofensivo es prácticamente nulo.(Suficiente)

José Matos: En su línea por banda izquierda. Tuvo que vérselas con Plaza y terminó ganándole la partida o al menos cerrando su trabajo. (Bien)

Andy Rodríguez: Mejoró la cara de otras tardes pero, aun así, tiene que mejorar más. (Insuficiente)

Riki Rodríguez: Fue determinante en la acción del gol encajado. Un grosero error que le pone contra las cuerdas, más cuando ya ha cometido anteriores pérdidas muy peligrosas. Es un jugador en proyección, con margen de crecimiento, pero tiene que leer el juego y saber elegir el momento para jugar de una manera u otra. No era el partido para él.(Deficiente)

Saúl Berjón:Volvió al equipo en banda izquierda. Dio algo más de profundidad al equipo. (Suficiente)

Alex Alegría: Salió para arreglar un partido que se había puesto muy cuesta arriba. No tuvo, prácticamente opciones. (Insuficiente)

Ernesto Gómez: Su salida por banda derecha fue prácticamente testimonial. Apenas intervino y no se le vio. (Insuficiente)

Julián Calero: El partido no le ayudó. El Valladolid salió muy enchufado y ganó la partida en la primera parte. Calero tardó en solucionar la superioridad vallisoletana y tuvo fortuna en la falta de acierto rival. Su equipo mejoró en la segunda parte, al menos, cerrando las segundas jugadas que tantas opciones de gol le permitieron tener al rival. Los cambios no le salieron bien y algunos son poco entendibles, o al menos, no se encuentra un argumento para explicarlos. Pacheta estuvo por encima de Calero. (Insuficiente)