la derrota frente a Zamora le deja penúltimo en la tabla con problemas inlcuso de permanencia en la categoría.

Foto: Zamora 3.0

La dinámica del Tubos Aranda sigue siendo perdedora y la última derrota en Zamora le hace mucho daño en doble sentido, primero porque el conjunto Arandino fue en declive a lo largo del partido, para terminar siendo una caricatura sobre la pista, y lo segundo, porque ha pasado de un objetivo de ascenso a una situación en la que a duras penas puede pensar en mantener la categoría, si no mejora en su rendimiento.

En Zamora los primeros 30 minutos fueron de clara igualdad. A los intentos de Aranda de adelantarse en el marcador, respondía con solvencia el Zamora para igualar la contienda. Al descanso se llegó con un justo empate a diez goles que presagiaba una segunda parte también pareja en juego y goles. Pero no fue así.

En la segunda mitad, el Zamora salió del vestuario con una marcha más que los arandinos. En poco más de quince minutos los locales le habían endosado ya un parcial de 14 a 7 a los visitantes. El partido estaba roto y encauzado para el Zamora que no tuvo que sufrir para llevarse la victoria.

Los minutos finales fueron de relativo trámite. Aranda se lanzaba a la desesperada a recortar distancia y el Zamora respondía una defensa ordenada, pocos nervios y dos jugadores que brillaron con luz propia en los locales, Nico Bono, que ofrecía una exhibición en el pase, y la estrella, Jortos, que volvía a demostrar su gran talla con ocho goles que fueron determinantes. Así, transcurrieron los minutos finales con relativa tranquilidad para llegar a un 26 a 21 final que supone un respiro para Zamora y caer en un pozo para los arandinos, que tendrán estas navidades que sobreponerse a esta dinámica negativa de resultados, si quieren mantener la categoría sin problemas, porque pensar en más objetivos se antoja imposible.