Valcarce tras marcar el gol a la Ponferradina.- Foto: LaLigaSmartBank

El Burgos afrontaba el partido del pasado domingo con la obligación de ganar. Sin duda, de no poder hacerlo, mejor empatar y nunca perder. El equipo estaba en una dinámica negativa con tres derrotas consecutivas que nos dejaban al borde del abismo.

En estas situaciones no es fácil gestionar los momentos. Las dudas asaltan y el temor al error se hace más patente. Cualquier decisión es meditada varias veces y la decisión final siempre genera la necesidad de una nueva revisión.

Lo mejor de la situación era, sin duda, jugar en casa. Es difícil que una afición falle y más cuando no lo ha hecho en otros momentos que lo pedían mucho más. Y en este aspecto, por muy mal que se pongan las cosas, ahí están… Y estuvieron.

La afición es soberana y más si cumple con sobraturas su papel. Pero no siempre, por más soberanos que sean, hacen lo mejor, lo correcto, lo más positivo, lo que toca, … Escoja el lector el que más guste. Posiblemente tampoco coincida conmigo, pero la soberanía de una afición es su derecho a animar y protestar aunque esté equivocada. Ahora toca el toque personal e intransferible, el que habla desde mi entender y verdad aun a sabiendas de poder estar equivocado. Creo que es un error silbar a uno de los nuestros. Primero, porque probablemente, él sea el que menos culpa tiene y después porque es un jugador nuestro, que debe luchar por nuestros intereses y que, en los peores momentos, es cuando quizá más necesite el ánimo y el apoyo. A partir de aquí, a respetar tocan y si alguien quiere silbar a uno de nuestros jugadores… a respetar y callar, igual que si al mismo, otro le quiere aplaudir.

Y volvieron los cambios, tanto de nombres como de sistema. Volvimos a defensa de cuatro y volvió a salir bien… Bueno, salió. Sobre todo en el arranque del partido donde los blanquinegros buscaron desnivelar la contienda y se consiguió y los partidos no son los mismos marcando primero que sea el rival el que lo consiga.

Luego, podemos hablar de méritos, merecimientos y todo lo demás. Los partidos los ganan los que meten más goles y suele pasar factura fallar goles. La Ponferradina falló y mucho y le pasó una factura que nos benefició. Y si uno pecó de errores otro se aprovechó de la fortuna… La misma que faltó otras tardes y que en el partido de la pasada jornada nos acompañó y mucho.

No merecimos ganar, es posible. Pero había que ganar, aunque fuera de penalti injusto en el tiempo de descuento y se ganó y eso es lo importante y lo que queda. Luego, lo que mereció la Ponferradina, los palos, y el dominio quedarán en el olvido, eso sí, algún día recordaremos que los bercianos siguen con tan solo una victoria en el Plantío y que el último lo perdió por 1-0.

Con todo, no estaría de más, la próxima vez que ocurra, tener un plan B para cerrar la continua acometida del contrario. Nos tocó la diosa fortuna pero, no tentemos demasiado a la suerte.

Las notas del partido

El mejor: Es verdad que pocas veces se puede hablar en tono de escasez de este jugador. Sin duda, uno de los desequilibrantes, con gran trabajo y esfuerzo, haciendo daño al riva. El mejor del partido fue Juanma García. (Notable)

Fran García: Volvió a la titularidad aunque no pudo estar al nivel de partidos anteriores. (Suficiente)

Raúl Navarro: Otra de las sorpresas en el once titular. Aceptable en defensa, poco en ataque. (Suficiente)

Pablo Valcarce: Vimos la versión mejorada. Gran definición en el gol. Buen trabajo. Se está haciendo imprescindible. (Notable)

José A. Caro: Siguió defendiendo la portería. Se alió con los postes que le salvaron. Buena colocación. (Suficiente)

Alex Alegría: Pitado durante el partido. Cierto es que falló en los controles en momentos cruciales. No se le puede negar su prestancia y trabajo. (Insuficiente)

Andy Rodríguez: Fue de los mejores partidos para él en la temporada. Tuvo una versión más defensiva y resolvió bien el trabajo. (Bien)

Aitor Córdoba: Buena labor defensiva, aunque tuvo suerte en alguna jugada de la segunda parte donde sólo faltó que el rival concretara el gol. (Suficiente)

Grego Sierra: Cumplió. Es necesario que se cierre más el equipo cuando el rival presiona tanto. (Suficiente)

Saúl Berjón: Sacó a relucir su valor y fue determinante en el gol con su pase a Juanma. (Bien)

Miki Muñoz: El equipo nota su presencia y prestaciones. Muy bien en la construcción, llevando el peso del ataque y el timón del equipo. Además, mantiene las prestaciones defensivas. (Notable)

Álvaro Rodríguez: No estuvo al nivel que nos ha mostrado en otros partidos. (Insuficiente)

Roberto Alarcón: Salió a dar frescura al equipo, aunque solo pudo defender. Eso sí, desde su salida, al rival le costó más por su banda. (Suficiente)

Guillermo Fernández: El equipo estaba a defender y su salida no ofreció grandes variaciones. (Insuficiente)

Ernesto Gómez: No se le vio durante el poco tiempo que jugó. (s.c.)

Miguel Rubio: Poco tiempo sobre el campo. (s.c.)

Julián Calero: Tomó la decisión de volver al sistema de cuatro defensas. Le salió bien, sobre todo en el arranque del partido, donde dominó su equipo y logró ponerse por delante en el marcador. Sin embargo, su equipo fue perdiendo protagonismo y sólo pudo dedicarse a defender el resultado sin encontrar solución al dominio rival. Su equipo sufrió demasiado.  (Suficiente)