El Burgos repitió e incluso agrandó los errores de Ibiza en tierras madrileñas.

Dicen que el ser humano es el único animal que cae dos veces en la misma piedra. Quizá a este dicho habría que añadirle “y los equipos de fútbol”. Tras el encuentro en Ibiza, todos pensamos que podría servir de una piedra de toque y aviso para indicar cómo no se deben afrontar los partidos. Desgraciadamente, la historia se repite y, lo peor, es que a mayores, porque en Ibiza se hizo mal, pero en Alcorcón, si cabe, peor.

Había esperanza en el sistema táctico de cinco defensas. Dio resultado en la primera parte frente al Mirandés y era esperable que pudiera servir para jugar frente al Alcorcón. Pero la realidad es que ni fue el mismo sistema ni el equipo tuvo la misma determinación. El Burgos jugó con cinco defensas pero con sus laterales con mucho menos recorrido y los dos medias puntas desaparecieron para convertirse en dos centrocampistas más, dejando demasiado solo al delantero.

Y a todo esto, un equipo demasiado atrás, sin presión al rival, sin robo, sin mantener el balón en su poder, sin imponer ritmo, siempre a merced de lo que hiciera el rival y de su falta de acierto.

Y pese a los avisos de la primera parte del Alcorcón, que solo se quedaron en eso, no hubo reacción. El equipo mantuvo el mismo dibujo durante los 90 minutos y eso se tradujo en lograr lo mismo durante ellos, es decir, ningún tiro entre los tres palos.

Decepcionante puede ser escuchar las declaraciones posteriores de nuestro entrenador, aludiendo a un partido que solo pareció ver él. El Alcorcón mereció el triunfo y el fútbol, “que no quiso dar más al Burgos”, realmente mantuvo a los blanquinegros en el partido demasiado tiempo, esperando una reacción que nunca llegó. Decir que los locales merecieron ir por delante en el marcador mucho antes no parece un argumento muy separado de la realidad, y para lo que Calero es posibilidades de haber ganado el partido, para otros es ineficacia, falta de ritmo, falta de llegada, falta de tensión, falta de presión, buscar el empate sin pensar en ganar,… Argumentos todos en línea negativa que hacen que la derrota, pese a lo expresado por Calero, fuera más que justa e incluso, hasta corta.

Que el objetivo de mantener la categoría era difícil es algo que todos, cuando menos, intuíamos. Pero hacerlo con estas mimbres lo será aún más. Salir dando la sensación de conformarse con un empate a cero y esperar un momento de inspiración no parece la mejor medicina para curar males. Hay margen y posibilidades, pero no parece que mostrando la cara que el equipo muestra en los últimos partidos, éstas sean suficientes.

Y algún día deberemos hablar de las labores arbitrales, pero no es el momento, aunque comienzan a cansar determinados comportamientos de los que es difícil encontrar una explicación. Somos recién llegados pero eso no da derecho a tratarnos de diferente forma que al resto.

Las notas del partido

El mejor: Pues aunque no pudo evitar la derrota, su actuación mantuvo al equipo vivo durante muchos minutos. Sigue siendo determinante en el resultado final y, quizá, eso no sea una buena noticia, sobre todo porque debe trabajar más de lo requerido. Alfonso Herrero. (Bien)

Álvaro Rodriguez: No tuvo la profundidad del partido anterior. El equipo la echó en falta. Falló en el gol, dejando suelto a su par. Eso le baja la nota. (Suspenso)

Michel Zabaco: Bien en líneas generales. Falló en el gol con el marcaje, aunque el movimiento de la jugada se lo complicó mucho. (Suficiente)

Pablo Valcarce: Muy desaparecido. Tiene que preocuparse más de jugar que del árbitro. (Suspenso)

Riki Rodríguez: Su primer partido como titular pero no fue el mejor para él. Es un jugador que necesita la pelota y que haya mentalidad atacante. (Suspenso)

Unai Elguezabal: Volvió al centro de la defensa y tuvo una buena actuación en general. (Suficiente)

Alex Alegría: Solo, sin compañía. Es difícil en su situación. No le evita tener mala nota. (Suspenso)

Andy Rodriguez: Mejor sin el balón que con él. El equipo le necesita también en la segunda versión. No aprovechó las jugadas a balón parado para enviar algún centro interesante. (Suspenso)

Grego Sierra: Estuvo bien en su trabajo defensivo dando solidez al equipo. Falló en la falta del gol rival y eso le baja la nota. (Suspenso)

Miki Muñoz: No estuvo como en otras ocasiones. Le faltó jugadores a su alrededor. (Suspenso)

José Matos: No tuvo muchas opciones a repetir la primera parte del partido del Mirandés. La determinación del equipo no fue la misma. Cumplió en su labor defensiva. (Suficiente)

Eneko Undabarrena: Salió en la recta final y tuvo poca participación salvo el intento de evitar el gol del Alcorcón. (Sin calificar)

Raúl Navarro: Su entrada no aportó nada al equipo. (Suspenso)

Guillermo Fernández: En la misma línea que Alegría. Poca influencia en el juego de un equipo que renunció al ataque. (Suspenso)

Saúl Berjón: Ni era su partido ni salió enchufado. Con todo, el equipo, con él, tuvo los mejores momentos aunque, de forma inexplicable, su equipo renunció a ello. (Suficiente)

Ernesto Gómez: Su salida no sirvió para motivar al equipo. Necesita el balón y lo necesita con ciertas características. (Suspenso)

Julián Calero: No estuvo bien. El sistema no le dio resultado, sobre todo porque sus carrileros fueron más laterales y sus medias puntas fueron más centrocampistas. Se esperaban cambios en el descanso pero  no llegaron. Su equipo fue demasiado defensivo, volvieron errores pasados, y se centró en exceso en defender la portería y se olvidó de atacar. Los cambios apenas variaron el rumbo. Cuando sales en busca del empate es fácil que termines perdiendo. La imagen de Ibiza empeoró. Incomprensible sus argumentos en rueda de prensa, salvo que viera un partido completamente opuesto al que vimos muchos otros. Los apuntes que hizo hacer subir la preocupación porque es más difícil arreglar errores cuando no tienes constancia de ellos. (Deficiente)