ECOS DEL PARTIDO: Ni tan mal…ni tan bien

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Burgos Las Palmas

Fotos: LaLiga SmartBank

Jugábamos contra un equipo de los del miedo, o mejor, de esos que se señalan para estar arriba. Es verdad, la UD Las Palmas es un equipo de toda la vida. Los canarios, los amarillos,… y con ellos, ese estilo de juego tan característicos de las islas.

Decían que hace unos años, los canarios tenían ciertos problemas en sus salidas a la península, es decir, en casi todos los partidos. Decían que el desplazamiento, y sobre todo, las condiciones climáticas tan diferentes a las suyas les perjudicaban. Cierto, pero supongo que lo mismo que tener que ir a jugar a un lugar donde viviendo a una máxima de 10-15ºC tienes que ir a jugar con una temperatura nunca menor de 24.

El caso es que este razonamiento ha cambiado. Y no tanto por las temperaturas, sino porque los canarios se nutren de jugadores de todas las geografías y, por lo tanto, con gusto para todos los climas.

Pues este Las Palmas me decepcionó y coincido con quienes me habéis trasladado la opinión de que si juega como lo hizo en el Plantío lo del ascenso lo tiene muy complicado. Porque en esta categoría lo de jugar con ritmo lento y cansino pasa factura y más si juegas frente a un equipo que “se las sabe todas” o, bueno, seamos más modestos, “casi todas”.

Pero lo que nos interesa es el nuestro, el Burgos. Nuestro equipo sumó un punto más. Una buena noticia es que van cuatro partidos sumando de forma consecutiva y que nos quedamos con la portería a cero. Hay más aspectos positivos, seguro, pero sí tendríamos que destacar el rendimiento de un jugador que, de alguna manera, a todos, nos ha sorprendido. Y eso que llegaba a Burgos para ocupar un puesto en el banquillo… ¡pues menos mal!

La verdad es que Alfonso Herrero nos está ofreciendo un recital del bien hacer. Partido a partido cumple y con creces, sin grandes alardes, pero haciendo paradas espectaculares y, lo más importante, de las que hacen sumar puntos. El toledano no pasa noches propias de su tierra, más bien se las hace pasar a los rivales que tendrán pesadillas con él.

En cuanto al resto, pues parecía como que el punto logrado estuvo bien,… digamos que fue aceptado por todos. Y, es cierto, los canarios dejaron muestras de calidad, de mucho peligro en la parte alta y de presentar credenciales del porqué es uno de los candidatos a estar arriba. Sin embargo, coincido y mucho a los que echasteis de menos a un Burgos más local, o lo que es lo mismo, un equipo que hubiera aprovechado jugar en casa para presionar un poco más, meter un poco más de ritmo ofensivo y haber intentado sorprender al rival.

Aun así, y si hablamos de jugar con una mentalidad defensiva, además de dejar el balón al rival, que eso lo llevamos muy bien, también viene bien y ayuda, mantener el balón en posesión más tiempo, obligando a sacrificarse al rival, y, sobre todo, no perder el balón tan rápido, y nunca cerca de propia área.

Para los quienes no están convencidos de las formas mostradas por el equipo, decir que a su favor está que al ritmo de puntos actual todo apunta a que al final de la temporada estaríamos en puestos “indeseables”. Claro, que el peso del razonamiento gana en ingravidez si vemos que los equipos con los que nos hemos encontrado, salvo el Amorebieta, no dejan de ser equipos fuertes de la categoría y que están construidos para otras cosas.

Todo tiene su sentido y quizá, la lectura más acertada es que sigue siendo pronto para buscar respuestas a esas preguntas. Esperaremos un poco más.

Las notas del equipo

El mejor: Se está haciendo un fijo de la sección. No tiene mucho trabajo, es verdad, pero lo que tiene lo resuelve bien o, en algunas ocasiones, para bien escasas, hace un trabajo excepcional tan valioso como el que se convierte en auto de los goles. Alfonso Herrero. (Notable)

Raúl Navarro: Su polivalencia de revaloriza. Cualquier entrenador quiere tener un jugador que puede empezar de lateral derecho, terminar de derecho y poder contar con él para otras contingencias. (Suficiente)

Juanma García: Se le complicó el partido cuando Calero movió ficha y le llevó a la banda donde sufre más y destaca menos. (Suficiente)

Miguel Rubio: Mejoró la versión del partido anterior pero debe progresar más en su puesto. El juego aéreo debe mejorar. (Suficiente)

Unai Elguezabal: Sigue espeso en cuanto a la salida del balón y su participación defensiva ha perdido consistencia. Necesitamos su mejor cara. (Suficiente)

Alex Alegría: Volvió a la titularidad. Su aportación fue de más a menos, pero cumplió en un partido complicado, donde siempre estuvo muy solo y nunca negó la pelea con los rivales. (Bien)

Andy Rodriguez: Volvió a estar ausente. Poca participación. La buena noticia es que deja destellos de lo que puede hacer. (Suspenso)

Aitor Córdoba: Más entonado en este partido. (Bien)

Saúl Berjón: No estaba el partido para él. De todas formas, se espera siempre “algo de él”. Es la clave del ataque. (Suficiente)

José Matos: Sufrió muchísimo en su trabajo defensivo. Pejiño y Álvaro Lemos fueron una pesadilla, sobre todo en la primera parte, aunque no es del todo responsable. Si Berjón tiene permiso para no dedicarse tanto a la defensa, alguien debe ser señalado para echar un cable al lateral. (Suficiente)

Ernesto Gómez: Estuvo 35 minutos en el campo y fue el elegido para disponer de una plaza para reconducir una situación que no convencía a Calero. No apareció. (Suspenso)

Miki Muñoz: Su salida cambió la línea del equipo. Con él, se asentó más sobre el campo y se sufrió menos. (Bien)

Guillermo Fernández: Refrescó la parte de arriba. Cuando salió, el rival estaba en versión de “no perder” y eso le cerró los espacios. (Suficiente)

Roberto Alarcón: Salió en la recta final del partido. No tuvo tiempo para nada. (Sin calificar)

Ricki: Al igual que Alarcón no tuvo tiempo de hacer prácticamente nada (Sin calificar)

Julián Calero: No estuvo bien su equipo. Demasiadas facilidades al rival por banda izquierda. Era previsible y no consiguió evitarlo. Realizó uno de esos cambios que no gustan ni al que sale del campo ni al propio entrenador. Acertó con el cambio y mejoró la imagen del equipo. Su equipo sigue siendo un equipo impreciso que pierde balones fáciles y algunos en zona prohibida. La sensación dejada es de salir a no perder y eso no deja de ser un planteamiento peligroso. (Suficiente)