(Fotografías: LaLiga SmartBank)

Este partido jugado frente al Amorebieta es de estos que te dejan que no sabes si ir o venir, si subir o bajar, si ir “pa acá o pa allá”. Y es que terminar el partido con empate no deja de quedarte con esa sensación de que, nos la vamos a jugar contra éstos y pudiendo haber ganado… Eso sí, al menos no se perdió.

Apuesto por que el Amorebieta estará abajo en la recta final y le mantengo en ese grupo de cuatro que perderán la categoría. Y no es que le tenga manía, que se la podría tener, sobre todo, por la cantidad de “zurriagazos” que nos hemos dado contra ellos; es más, es un equipo que me cae simpático y que, ciertamente, siempre me han tratado de lujo. Pero hay que entender que necesito cuatro candidatos y que entre ellos no esté el Burgos, ¡claro!

Por eso, además del hecho de ir ganando a diez minutos del final, se me hace más cuesta arriba digerir que los nuestros no se trajeran los tres puntos. Aunque, llegado a este punto, quizá lo más de sentido común y lógico es analizar lo que aconteció en Lezama (y menos mal que era Lezama, en Urritxe hubiera sido más duro todavía).

Coincido con la gran mayoría de vosotros, con quienes he hablado, se entiende, que el Burgos no anduvo fino. Aunque escucho voces, algunas muy sorprendentes, de cantar delicias y parabienes… Esto me lleva a pensar en: ¡Qué mal lo tenemos que haber pasado por esos campos de ahí abajo!

Porque, cierto es que los blanquinegros no estuvieron acertados en defensa. La sensación de inseguridad se hizo palpable y los errores fueron numerosos y, algunos, muy chirriantes. Tanto, que el primer gol llegó por “una de esas” que se cometieron en el partido.

Ante esto, aparecieron las voces, no muchas, es cierto, que comenzaron a cuestionarse el porqué de crear una pareja de centrales que sustituye a otra que dejó buenas sensaciones. Se lo que el lector ávido estará mascullando en la cabeza: “ahora que no ganamos nos acordamos de denunciar…” Bueno, pues, lógicamente, uno se agarra a la ventaja o dicho con palabras más castizas, nos acordamos del santo cuando hay pocos visos de lluvia y se necesita. Pero me ha resultado extrañó que más de uno os hayáis acordado de la pareja Elguezabal – Zabaco para cerrar el centro de la defensa. El problema es que, el que sabe de esto y entiende, considera que Elguezabal da más en el centro del campo y que Zabaco no está atravesando un buen momento para salir de titular. Es su trabajo.

Aparte de estos detalles, los errores de marcaje quedan como subsanables, aunque hubiera sido preferible presentarse a la recuperación con los tres puntos en la cartera.

Pero no sólo esa defensa hizo en varias ocasiones “agua”. El centro del campo tuvo problemas en la recuperación y, lo que más grosero fue, la circulación de balón. Entiendo que somos un equipo al que no gusta de tener el esférico y que se encuentra más cómodo cuando el rival intenta penetrar por un lado, o por otro, o por el de más allá. Pero, dicho esto, no quita para que el equipo tenga suficiente capacidad (o la debiera tener) para controlar el balón cuando toca y no regalar una y otra vez balones al contrario que ganan en mortalidad (como los pecados católicos) cuanto más cerca se producen del área propia. La falta de precisión fue una constante, sobre todo, en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Y claro, que jugamos en Lezama y sabemos cómo se las gastan. Si además somos los recién llegados, ¿qué más pedir?, o quizá mejor, ¿qué esperar? De manera que si, además, se lo pones en bandeja, quedarte con uno menos es lo menos sorprendente de todo. Y lo mismo para dos jugadas consecutivas que la gran mayoría de los seguidores blanquinegros, cuando menos, nos hizo considerar la posibilidad de que fuera penalti. Llamativos son algunos silencios, como dicen en mi pueblo, allá, al sur de Ávila, tanto de los de dentro como de los de fuera.

 Últimamente, tengo que reconocer, que solo padezco “burgalesitis”. Mi tendencia a ver las acciones y jugadas caídas hacia el lado blanquinegro ha aumentado. Ahora bien, dicen que avisar no es de traidores, y no creo que los Jaén, Valencia, Barcelona o, incluso, Valladolid, van a suspirar por nosotros, si pensamos así ¡vamos dados!

Tampoco puedo quitar la razón a quienes vieron en los últimos minutos del partido un Burgos equivocado. Sin duda. Que el Amorebieta apretó porque lo tenía que hacer… Sí. Que nosotros estábamos con uno menos y es normal cerrarse atrás… Sí. Que, qué fácil es escribir estas palabras desde aquí… Que sí, que sí… y mucho más. Pero que el Burgos del último cuarto de hora hizo “agua”, bueno, más bien submarinismo…, también. Lo de Leganés es esto que terminas diciendo: “Ha salido bien pero no volvamos a repetirlo” y se hizo precisamente eso. Con un agravante… A medida que se movía el equipo, la cosa iba a peor.

Ahora bien, no puedo por menos de gritar ¡Y CON TODO ESTO, EL EQUIPO NO PERDIÓ! Y es que, podremos contar los fallos, los errores, las taras,… Pero algo no podemos decir. Y es que todos los que en Lezama estaban, lo hacían entregados a la causa y que eso se mantenga es para pensar que sí se puede.

Las notas del equipo

El mejor: Está haciendo una magnífica temporada. Llegó a Burgos con la etiqueta de suplente, pero entre que el mercado es como es y que aquellos no les gusta el frío se ganó una titularidad que está defendiendo de forma notable. Salvó al Burgos de encajar tres goles, estuvo bien bajo los palos, y cuando se le puede achacar un error lo salvó con la parada del partido… ¡de muchos partidos!: Alfonso Herrero. (Sobresaliente)

Fran García: Está a un gran nivel y el equipo se siente seguro con él en el campo. Le vamos a echar de menos por la banda. Esperemos que se recupere pronto. (Bien)

Raúl Navarro: Le faltó una pizca de algo más. Echamos en falta al Raúl de la temporada pasada. (Suficiente)

Juanma García: Destacado. El de la Rinconada ha vuelto. Gran trabajo, incansable. Dudo si su cambio fue conveniente. Marcó el primer gol. (Notable)

Pablo Valcárcel: No empezó mal, pero tuvo rachas donde estuvo desaparecido. Falló una oportunidad inmejorable. Colaboró en el primer gol. La tarjeta roja le perjudica. (Suspenso)

Guillermo Fernández: Mantuvo la titularidad y trabajó mucho en el juego aéreo, en la referencia del equipo y en los apoyos. Fue sustituido. (Suficiente)

Miguel Rubio: En la línea del bloque defensivo, aunque su posición de central le chivan mucho más los errores. Falló abandonando la marca en el primer gol. Quizá no era su marca, pero una vez que la tienes no la dejes. Marcó el segundo tanto y eso le refuerza. (Suficiente)

Unai Elguezabal: No estuvo fino. Le costó encontrar el sitio en el centro del campo, le costó manejar el balón, y lo peor, le costó defender, cosa que sabe hacer y bien. (Suspenso)

Andy Rodriguez: La línea ascendente se ha torcido. Creo que puede hacer mucho más. El equipo le necesitó en fases y no llegó a aparecer. (Suspenso)

Aitor Córdoba: Es ese tipo de días que te las encuentras todas… y todas mal. Muy flojo… Llamativamente flojo. En el primer gol, no estaba en su sitio. En una jugada, perdió su posición para lanzar el ataque sin tener asegurado el reemplazo. Al final arriesgó más que lo que consiguió y pudo ser peor. En el segundo gol estuvo contemplativo. Debió atacar el balón y se quedó mirándolo. Una vez superado por el rival, no aprovechó el salto de éste para advertir del mismo, buscando la falta y, para rematar la faena, el rechazo del portero dio en su bota y entró en la portería significando el empate. Para olvidar. (Muy Suspenso)

Saúl Berjón: En su línea. Es el peligro del equipo y fija a sus marcadores. Fue protagonista en el segundo gol, provocando la falta y asistiendo a Miguel. (Muy Bien)

Michel Zabaco: Salió para cubrir un espacio cubierto. No intervino prácticamente nada. Acumular hombres en el centro de la defensa no era la primera solución. (Suficiente)

Eneko Undabarrena: Su salida solo pudo dar frescura pero el equipo estaba desorganizado, sin posición y el capitán, en muchas ocasiones, deambuló por el campo. (Suspenso)

Alex Alegría: No dio el suficiente oxígeno al equipo, en muchos casos, porque el equipo no parecía contar con él. Se preocupó demasiado de que el árbitro pitara en lugar de preocuparse por ganar la partida y hacer la labor de referencia. Eso sí, trabajó mucho el tiempo que estuvo sobre el campo. (Suficiente)

Miki Muñoz: Su salida debió servir para darle poso al equipo y consistencia en la circulación del balón. Pero no pasó nada de eso. El equipo siguió desordenado. (Suspenso)

José Matos: Saltó para cubrir la baja de Fran. Le falta ritmo de partidos, cierto. Necesitamos que se meta más. (Suficiente)

Julián Calero: Pues lo que parecía que iba a ser, al final, no fue. Su equipo perdió solidez defensiva mostrando errores en las marcas y dando facilidades al contrario. El equipo estuvo mal en la salida del balón con pérdidas innecesarias. Calero pidió velocidad en la circulación, pero visto cómo iba el encuentro, debió pedir tranquilidad y asegurar los pases. El equipo fue a peor y con la expulsión y, sobre todo, tras adelantarse con el segundo gol, su equipo reculó demasiado, refugiándose en su propia área, dando la sensación de inminente suicidio. Los cambios no funcionaron. El equipo se desorganizó y se empeñó en defender por dentro cuando el peligro estaba en las bandas y en los centros laterales, defendidos siempre a distancia y provocando que los defensas llegasen siempre tarde y fueran continuos. Los cambios parecieron tener un sentido más para acumular hombres en el interior del área y no para corregir el peligro existente. Su equipo fue incapaz de sacudirse el acoso rival y se dedicó a despejar sin más balones que el rival devolvía una y otra vez en forma de centros llegando a gozar de una oportunidad muy clara para haberse llevado el triunfo. No estuvo fino nuestro entrenador. (Suspenso)