(Fotografía: LaLiga SmartBank)

Entiendo que no nos las prometíamos felices por el simple hecho de que el partido del Éibar suponía algo especial para los burgaleses. Pero no me cabe la menor duda que jugar en un campo remodelado y que tiene una pinta bastante aceptable (por no decir muy buena) ayuda a ser positivo, o al menos, desear que ese partido salga redondo.

Cierto es que el convidado, y no de piedra precisamente, no era el mejor para la fiesta. El Éibar, aún en construcción (o al menos hasta ayer…), se presentaba en nuestro “nuevo” Plantío con obligaciones claras y muy contrarias a permitir que las intenciones de los jugadores burgaleses, de brindar un gol a su afición y la victoria, pudiera consumarse.

Al final tuvimos que conformarnos con un Burgos que dio la cara, peleó y buscó con más o menos acierto la victoria. Podemos hablar de fortuna, o, mejor para este caso concreto, de poca fortuna. Lo cierto es que un equipo que lleva nueve partidos jugados con tan solo dos conseguidos deja la sensación de que tiene un problema y que no se va a poder recurrir a Huston.

Ahora mismo, quizá sea la asignatura que más urge superar: la del gol. Los números no engañan, al  menos en esta ocasión, dando una lectura tan fácil como de sentido común. Claro que a partir de aquí la cuestión es: ¿cómo solucionar el entuerto?

Seguro que los argumentos que cualquiera de los que siguen habitualmente al equipo puedan decir son válidos, acertados y en la línea correcta. Todos hemos visto como el equipo defiende de manera notable, que ataca y llega, e incluso, en condiciones normales (no la de Leganés), puede llegar más que el rival, generar más opciones del gol, y en consecuencia, dejar la sensación de más merecimiento.

Pero el fútbol es caprichoso y hemos podido ver cómo, teniendo más que el Sporting y más que el Éibar, al final nos tuvimos que conformar con los “¡casi!” y nada más. Que el equipo llegue es bueno, que tenga más opciones para el gol que el rival, es mejor. Si al final, logramos “enchufarlas” pues ya será el éxtasis. Esperamos y deseamos que la solución  llegue y veamos un Burgos que brinde a sus aficionados victorias y buen espectáculo.

Y, por cierto, a la hora que el estimado lector esté con este artículo ya estará cerrado el mercado de verano. En el momento que suscribo, quedan unos minutos para su cierre, suficientes como para ver torpedear de noticias de fichajes las redes sociales y los medios de comunicación digitales.

Para nuestro Burgos, las sensaciones no son, ciertamente, que vaya a ser protagonista. Es más, incluso me atrevería a decir que la situación está más para quedarnos como estamos que para que vayan a venir los fichajes más deseados que posibles. Somos cola de ratón y eso significa que no fichamos lo que queremos sino lo que nos dejan.

De todas maneras, veo muy posible que este artículo pueda estar siendo empujado por algún otro que nos hable de las últimas incorporaciones del Burgos. Aunque ya se haya desvelado el misterio y sepamos si Mbappé es nuevo jugador del Madrid o no (que parece que va a ser que no) no me extrañaría que se sumase algún elemento más a la plantilla. Es complicado dar pistas, más cuando el lector ya sabe de sobra cuál es el resultado de la adivinanza, pero yo apostaría por algún equipo de la zona centro de nuestro país que dejara libre a algún baluarte. Tampoco le vamos a hacer ascos si viene del norte, del este, oeste o sur. Lo importante es que lo que ha llegado (si ha llegado), aporte y mejore lo presente.

Las notas del equipo

El mejor: Está en línea ascendente. Contra el Éibar su aportación ofensiva fue mucho más útil que en los anteriores partidos. Se le vio más reconocible y fue de los destacados: Álvaro Rodríguez. (Notable)

Alfonso Herrero: No tuvo un partido de mucho trabajo. El equipo se cerró bien y dejó pocos resquicios. En el gol no pudo hacer más. Lo poco que tuvo lo resolvió bien. (Bien)

Fran García: Mantuvo el nivel por la banda cerrando bien a su par. Buen trabajo. Intentó aportar al juego ofensivo pero no se entendió todo lo deseado con Berjón. (Bien)

Michel Zabaco: Muy buen partido. Casi perfecto en la primera parte. El lunar de la jugada del gol le hace perder merecimientos. (Suficiente)

Juanma García: Mejoró respecto a partidos anteriores. Estuvo más reconocible. Aportó en ataque y tuvo momentos en los que nos recordó al Juanma de la temporada pasada. Es el camino. (Bien)

Pablo Valcarce: Tiene que aportar mucho más. Desaparecido en muchos momentos, y cuando apareció, no generó daño al rival. Esperamos más. (Suspenso)

Unai Elguezabal: Mantiene esa línea defensiva que agradece el equipo. Con él, el equipo muestra más solidez. (Bien)

Alex Alegría: Sigue dejando muy buenas sensaciones. Buen trabajo en la referencia, manteniendo el balón y peleando con los rivales. Lástima de fallar la clara oportunidad que tuvo. Pierde mucha nota. (Suficiente)

Andy Rodríguez: Parece que poco a poco va entrando y le vemos chispazos de la calidad que tiene. Tiene que aportar mucho más, sobre todo porque sabe y puede. Tiene que responsabilizarse más en la circulación del balón y ser más protagonista. (Bien)

Aitor Córdoba: Se ha ganado la confianza del técnico y se va ganando la del resto. Buen trabajo en defensa. (Bien)

Saúl Berjón: Estuvo a rachas. Tuvo momentos que parecía desconcentrado, muy fallón. Otros que aportaba, e incluso, aparecía en defensa. Esta segunda versión es la buena. Lástima de la última oportunidad no aprovechada. (Suficiente)

Guillermo Fernández: Salió a refrescar la zona alta pero en este partido se le vio menos. Debe aparecer más. (Suficiente)

Roberto Alarcón: No aportó lo esperado. Tiene calidad pero le cuesta mostrarla. (Suspenso)

Riki Rodriguez: Creo que puede ser un muy buen jugador, pero debe saber elegir lo mejor para cada momento. Arriesgó innecesariamente y perdió balones que fueron muy peligrosos. Ese aspecto debe mejorarle. (Suspenso)

Miki Muñoz: Frente al Éibar no sirvió del revulsivo que necesitaba el equipo. Sin embargo, supo fabricarse opciones de haber podido marcar. Lástima de ocasión fallada. (Suficiente)

Julián Calero: Si hubiéramos acertado alguna de las ocasiones anteriores al gol rival, probablemente, hablaríamos de otra situación. Planteó bien el partido, aunque introdujo cambios que, tengo la sensación, no le dieron el rendimiento que buscaba. Los cambios no aportaron y el equipo no mejoró, más bien, lo contrario. Aun así, su equipo mereció mucho más y tuvo suficientes oportunidades para, al menos, no haber perdido. (Suficiente).