El Burgos CF acelera la composición de su plantilla para afrontar su regreso al fútbol profesional ante grandes rivales.

Fotos Jarcha/Burgosdeporte

El Burgos afrontará en su regreso a la Segunda División una temporada muy difícil, eso no se le escapa a nadie, aunque no merma en absoluto la gran ilusión de toda la afición por este nuevo reto. Han sido muchos años esperando este momento y el deseo común es disfrutarlo, aunque sabedores de que el camino que tendrá que recorrer el equipo blanquinegro en esta temporada 2021/22 no será un camino de rosas.

Simplemente con repasar el listado de rivales que competirán con el Burgos CF, deja patente la complejidad de la competición. Por citar algunos, Zaragoza, Málaga, Valladolid, Las Palmas, Eibar, Oviedo, Almería… Todos clubes históricos, con veteranía, con objetivos altos y con presupuestos elevados.

Foto Jarcha/Burgosdeporte

Enfrente tendrán un Burgos CF que acelera estos días el cierre de su plantilla de jugadores y el acondicionamiento de su estadio de El Plantío, con retrasos que conllevarán jugar al menos los dos primeros partidos de liga fuera, en Gijón y Leganés respectivamente, para afrontar el primer duelo en casa ante el Eibar el 29 de agosto.

Además la delicada situación económica derivada de la gestión de la anterior directiva, y la falta un organigrama institucional, ha alterado también el normal desarrollo de la entidad tras lograr el ascenso de categoría. Era complicado, o imposible, tomar algunas decisiones, para la contratación de jugadores y, en marcha una auditoría sobre la situación económica real del club blanquinegro, es también difícil trazar un presupuesto a la altura de las exigencias, para afrontar con plenas garantías la temporada.

De todo ello deducimos que el Burgos tendrá uno de los proyectos más modestos económicamente en la Liga SmartBank, aunque no por ello se debe considerar al Burgos predestinado a la zona de sufrimiento en la clasificación. Todos sabemos que en el fútbol hay muchos factores, no solo el presupuestario, que influyen en el devenir de los resultados. Y en eso el Burgos tiene algunos puntos fuertes que vamos a destacar a continuación.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

El primero, tener una base de equipo de la pasada temporada que va a continuar. Jugadores que han demostrado su entrega en el campo y su profesionalidad. También han demostrado calidad en su juego, con una de las mejores defensas de la categoría en la temporada pasada y también capacidad de gol y juego en medio campo. Lo decíamos antes del final de temporada, que si el Burgos CF ascendía, no tendría que mover mucho su plantilla, apenas algunos refuerzos, para poder afrontar la nueva competición. Y en eso estamos en estos momentos, con un grupo de jugadores que se conocen en su mayoría, que hacen grupo, y que tienen experiencia, con una trayectoria que les avala. Eso es muy importante para cualquier equipo, más allá del volumen de su presupuesto.

Otro punto fuerte, y no menos importante, es el cuerpo técnico. Haber mantenido a Michu, al frente de la dirección deportiva y a Calero como técnico, es una gran acierto y la mejor decisión, desde nuestro punto de vista, para garantizar la continuidad de un estilo de juego, con jugadores avalados por ambos, en busca del perfil de equipo que consideran oportuno para poder competir ante los grandes rivales de la categoría. No será fácil, pero si el Burgos esgrime sus armas de la pasada temporada, lucha, entrega y trabajo en equipo, que nadie dude de que hay calidad suficiente en la plantilla para sacar este proyecto adelante.

La pretemporada avanza y esta semana llegan ya los primeros partidos amistosos que supondrán un test de cómo se encuentra equipo blanquinegro en estos momentos.

Estaremos atentos y se lo contaremos en Burgosdeporte.