Franco y Antonio Caselli en su último partido en El Plantío.- Foto: Jarcha/Burgosdeporte

La etapa Caselli pone punto final en Burgos, tras dos años en los que sucedieron muchas cosas y un final positivo en lo deportivo pero desastroso en la gestión económica.

La última Junta de Accionistas ha plasmado un cambio en el accionariado, que supone la salida de familia Caselli y la llegada del Grupo Yucon integrado por empresarios burgaleses.

La familia Caselli nos remite una carta de despedida para la afición, los integrantes del club blanquinegro y la ciudad, que reproducimos a continuación. Es una despedida obligada ante una caótica situación económica, que ha podido llevar al Burgos CF a su desaparición.

CARTA DE DESPEDIDA DE LA FAMILIA CASELLI

Queridos burgaleses,

En primer lugar, quiero hacer una reseña de la actuación de la
familia Caselli en estos dos largos años de trabajo e ilusiones compartidas.
Cuando llegamos a esta hermosa ciudad nos propusimos el ambicioso objetivo de
ascender al Burgos CF en dos años.

Recibimos una situación futbolística más que desafiante: el club venía de 18 años con
diferentes intentos para consolidar un ascenso y, por diferentes motivos, no lograba el
objetivo. Incluso, encontramos a la comunidad burgalesa distanciada de su club.

Recuerdo que solo había 1.500 abonados y no se veía ninguna camiseta del Burgos CF
por la ciudad. Con mucho trabajo y con una plantilla que ilusionaba a todos, logramos
contar con 8.000 abonados y lo posicionamos globalmente como nunca en su historia.
En el medio del camino, la abrupta aparición de la pandemia que generó la terrible crisis
sanitaria y económica a nivel mundial, no fue excusa para detenernos en nuestra misión.
A pesar de las complejidades del contexto, redoblamos esfuerzos y, entre todos,
logramos el títanico y tan ansiado objetivo de ascender.

Reconocemos que a lo largo de este díficil camino cometimos errores, pero siempre
desde la honestidad y la pasión que nos generaba volver a poner al Burgos CF en el lugar
que se merece, y eso es un mérito indiscutible e histórico de esta gestión.

Gracias al éxito deportivo, hoy podemos caminar por esta hermosa ciudad y volver a ver
a miles de forofos lucir con orgullo renovado la camiseta de este querido club.

Supimos potenciar al club con una mirada futurista: afianzamos las bases futbolísticas,
logramos cerrar históricos acuerdos, como la concesión de El Plantío por los próximos
40 años, la Fundación supo hacer un trabajo magnífico, reconocido por toda la ciudad y
el ambiente, entre tantas otras cosas.

Desde el punto de vista económico, como bien dije el día que llegué, no veníamos a
ganar dinero con el Burgos. Por el contrario, hemos invertido mucho en este maravilloso
proyecto para armar un plantel competitivo y cumplir nuestra promesa. Por eso, otro
logro de la familia Caselli es haber potenciado el valor del Burgos CF y sentar las bases
para su desarrollo a futuro.

Luego de estos dos intensos años de trabajo y esfuerzo en conjunto, sentimos que llegó
el momento justo para decir adiós con la satisfacción del deber cumplido.

Es momento de despedirnos y expresar gratitud a todos los protagonistas de esta
apasionante e inolvidable experiencia para nuestra familia.

Adiós al Burgos CF y sus extraordinarios empleados: Manolo, Victor, Manoli, Rubén,
Iñigo, Alba, David, Carmelo, Alvaro. Gracias por habernos acompañado durante estos
años. Han sido grandes profesionales, pero, sobre todo, grandes personas.

Adiós a la Dirección Deportiva, al cuerpo técnico y a los jugadores por el talento y el
carácter que mostraron en cada partido. Serán recordados como héroes por siempre.
Un párrafo aparte para Michu. Cuando lo fuimos a buscar era un proyecto que muy
pocos conocían y hoy podemos decir con mucho orgullo que es una exitosa realidad que,
sin dudas, seguirá guiando al Burgos CF por el buen camino deportivo. Mucha suerte
chaval, te queremos mucho.

Adiós a todos ustedes, queridos accionistas. A pesar de las vicisitudes, los
recordaremos con mucho cariño.

Adios a esa magnífica e inolvidable afición que desde el primer día apoyó al equipo en
forma incondicional con una pasión inquebrantable.

Adios a nuestros queridos socios.

Adios a todos los burgaleses y a esta bendita y hermosa ciudad.

A los que quedarán al mando de este barco, les desemos lo mejor en lo que sigue. No se
olviden que los Caselli siempre les tenderán una mano cuando la necesiten.

Gracias a todos y hasta siempre.

Aupa Burgos,
y que Dios los bendiga.
Familia Caselli