La Junta de Accionistas del próximo 6 de julio deberá servir para poner las cosas en su sitio y alcanzar una necesaria normalidad en el club blanquinegro.

Miguel Ángel Benavente, cabeza visible del grupo de empresarios de Burgos.- Foto: Jarcha/Burgosdeporte

Todo llega. Salvado el primer y más grave obstáculo del pago a la plantilla, para poder inscribir al club en la Segunda División del fútbol profesional, ahora queda un largo camino por recorrer.

El Burgos Club de Fútbol necesita de forma urgente e imprescindible, alcanzar la normalidad institucional cuanto antes. La situación atravesada en los últimos meses ha sido un auténtico calvario para todos, accionistas, aficionados y propietarios del club, con un vacío en la institución, que daba lugar a numerosas elucubraciones, inseguridades y provocaba una alarmante falta de información y de confianza en el futuro.

Debemos reconocer que los empresarios burgaleses, han estado a la altura, al menos en lo imprescindible, para salvar al Burgos CF del descenso y quien sabe si de su desaparición. Han logrado llegar a este momento, con todas las opciones de hacer efectivo el ascenso y no perder una oportunidad que hubiera sido un drama para el fútbol burgalés. Pero además han dado continuidad al cuerpo técnico y la dirección deportiva, lo que ha sido muy importante y ha aportado tranquilidad en un momento de zozobra.

Ahora llega un momento clave en el devenir de los acontecimientos, la Junta General de Accionistas, en la que deben resolverse muchos asuntos, desde la clara propiedad y responsabilidad de la toma de decisiones, hasta la configuración propia de la estructura institucional de la entidad que ha estado desaparecida durante muchas semanas.

Sin información en las cuentas oficiales del club en redes sociales, sin noticias en la web, solo los medios de comunicación, en un esfuerzo de llegar hasta donde era posible, íbamos desgranando informaciones en un momento muy delicado, en el que debíamos cuidar mucho los contenidos para hacerles plenamente veraces, de lo poco que se iba conociendo.

Llega el momento en el que los responsables y propietarios de la entidad deben poner orden, trazar con claridad las líneas de actuación, objetivos y configuración del equipo, para afrontar una dura temporada. Y también crear un departamento de prensa, propio de un equipo de fútbol profesional, que facilite el trabajo de comunicación a todos los medios. Este es el momento.

El próximo martes comienza una nueva etapa en el Burgos CF. El camino no será fácil, pero debemos recorrerlo con las mayores garantías posibles.