Un momento del partido en las instalaciones de San Amaro.

El Real Burgos no pudo despedirse de su afición con una victoria, en una temporada aciaga que culmina con el descenso a Regional, afrontó su último partido en casa, en las instalaciones de San Amaro, ante el Becerril, con una nueva derrota por 1-2.

El partido no tuvo mucha historia. Un buen comienzo del Real Burgos, que comenzó dominando y llevando el control del juego, aunque faltaron ocasiones claras de gol. Pero según avanzaba el partido, el equipo burgalés iba perdiendo protagonismo en el campo, mientras su rival, el Becerril se iba estirando y llegando con peligro.

A los 37 minutos, un balon desde la frontal del área fue rematado por Melero batiendo al guardameta Alex y poniendo el 0-1 en el marcador. Con este resultado se llegó al descanso.

En la segunda parte, el Real Burgos llevó el dominio del juego y tuvo la posesión de balón, pero una vez más le faltó profundidad en las llegadas y ocasiones claras.

En una buena jugada, muy elaborada, a los 65 minutos, llegaba el gol del empate para el Real Burgos, en una remate de Sedano al fondo de las mallas.

El gol daba alas a los burgaleses, que dominaron en busca del segundo gol, pero el que marcó fue el Becerril, en un contragolpe a los 85 minutos, por medio de nuevo de Melero, que fue el autor de los dos goles del conjunto palentino.

El Real Burgos, ya descendido, sin jugarse nada, despedirá la temporada la próxima jornada en Peñaranda de Bracamonte, ante el equipo titular de esta localidad.