El cuadro burgalés buscará una victoria en la cancha de Alcobendas para terminar la temporada con buenas sensaciones tras las dos últimas derrotas

El UBU San Pablo Burgos quiere quitarse el mal sabor de boca de las últimas dos derrotas y para ello buscará una victoria este sábado a las 19:00 horas en el Pabellón de los Sueños de Alcobendas en la última jornada de la liga 2020/2021. Con todo decidido ya en la División de Honor Plata, solo queda cerrar el curso tratando de hacer el mejor papel posible.

La temporada está a punto de terminar y, pase lo que pase en el último partido, el Balonmano Burgos tendrá buena nota en su evaluación final. En su primera campaña en la segunda división nacional, el conjunto cidiano se ha clasificado para la fase de ascenso y concluirá quinto o sexto de la categoría, en función del resultado del sábado. Los rojinegros cedieron el quinto escalón tras la derrota de la semana pasada frente a Torrelavega, pero podrían recuperarlo si vencieran al Balonmano Alcobendas, justamente quien ocupa ahora ese lugar. Un pequeño objetivo que siempre es un acicate para afrontar con intensidad un enfrentamiento que es la antesala de las vacaciones.

Frente a los burgaleses estará el experimentado cuadro madrileño que no pierde un encuentro, precisamente, desde el choque disputado en El Plantío el pasado 18 de abril (37-30). Las cuatro últimas victorias del conjunto dirigido por Samuel Trives, lo sitúan en la mitad superior de la tabla, haciendo honor a la buena temporada que acumula el equipo del norte de Madrid. Por su parte, los cidianos han acusado en el último tramo de la liga su inexperiencia en la categoría, lo que, no obstante, no resta un ápice de valor a la campaña de los cidianos. El bloque de Nacho González llega a este último duelo tras perder los dos últimos encuentros, concretamente contra los dos equipos que han logrado el ascenso, pero haciendo una gran actuación en cada uno de ellos.

El técnico cidiano, Nacho González explica que el bloque madrileño «es una mezcla de gente muy experimentada», con el ejemplo de «Alfonso de la Rubia» —al que el preparador rojinegro define como «el gran exponente» al tratarse de un jugador que «ha jugado en Asobal y tiene varios ascensos»—, y gente joven «como Mario Nevado que es internacional juvenil». «Quizá les falta ese grupo de jugadores en el medio, ya que tienen jugadores muy experimentados o gente joven de mucho nivel», incide. «Son dos perfiles de jugadores, pero, sobre todo, los que llevan el peso del partido son los que tienen más experiencia», remarca.