(Fotografías: JARCHA)

Se notaba excesiva confianza en la parroquia burgalesa. La suerte parecía acompañar a nuestro equipo tras el sorteo y enfrentarse al cuarto clasificado debía ser un elemento a sumar a la hora de apostar por los nuestros.

Todo duró hasta pocos minutos después de comenzado el encuentro. Pronto se vieron las intenciones del rival y con la misma prontitud, las sensaciones en la grada comenzaban a mostrar algunas dudas. Y es que el Burgos no estaba a gusto y la seguridad sobre pasar la eliminatoria quedaba solo para los más positivos.

Y ese fue el principal comentario durante y después del partido. Eso sí, en el segundo caso, con la tranquilidad que da el saber que al final todo terminó en buen puerto. Eso sí, sin quitarse el susto de las oportunidades que tuvo el rival y que nos dieron más que un sobresalto.

Y para muestra un botón sobre el punto de vista de las personas. Calero no vio tantas ocasiones claras contra su equipo… Estoy convencido que cuando vio el partido más de un resoplido soltó y más de algún “menos mal” también.

Para acabar con lo que el partido desentrañó, creo que la sensación general es que los calagurritanos merecieron más y que los burgaleses, quizá menos. Pero esto es fútbol y es lo que suele deparar la diosa fortuna cuando no aprovechas lo que tienes (como no lo hizo el Calahorra) y, por el contrario, cometes algún error de bulto como el penalti que dejó prácticamente sentenciado el choque. Y es que, además de jugar bien, y aprovechar, es cierto que no puedes permitirte lujos como el de su portero que mal midió ante un jugador con mucha experiencia.

Pero no todo es fútbol, o quizá mejor sería decir, que el fútbol no solo son noventa minutos (120 en este caso) viendo mover un balón dentro de un campo de juego. Y, nuevamente, es digno de mención la afición burgalesa. Y no solo porque antes del partido sembró de cánticos el escenario de Don Benito, privando a alguno de su merecida siesta (que también); no solo por estar con el equipo cuando llega intentado trasladar toda la fuerza a sus jugadores (que también); no solo por estar al pie del cañón, animando, empujando y dando el aire al equipo cuando más atascado podía estar (que por supuesto).

Sino, además, por el comportamiento entendido y de reconocimiento para con el contrario. Los gritos de ¡Calahorra, Calahorra! al abandonar las instalaciones la afición rival es plausible porque denotan el reconocimiento a la buena labor realizada por el equipo rival y muestran el merecimiento que ellos tuvieron a conseguir el objetivo.

Y no se queda atrás la salida del autocar riojano. La cerrada ovación brindada al equipo perdedor seguro que nos les bajará del disgusto pero sí les permitirá quedarse con la sensación de haber rematado la faena con un trabajo bien hecho.

Esos detalles ponen a una afición en la situación, no que merece, sino en la que está y se ha ganado a pulso con su comportamiento, no solo en Don Benito, sino también en otros tantos escenarios donde han acudido al reclamo de su equipo. Para cualquier burgalés testigo de ello es un orgullo vivir esos momentos y gratificante las sensaciones que esos momentos te dejan.

El rival en el sorteo…

Si analizamos cualquiera de los rivales posibles, seguro que a todos les encontrábamos pegas. Sobre unos y otros, cada uno tendrá sus preferencias y, dado el momento, quizá lo más razonable sea esperar a qué depara el sorteo.

Al final tocó en suerte el Athletic Club B, también llamado Bilbao Athletic. Cualquiera vale. Seguro que habrá opiniones para todo y, es cierto que, el hecho de que al Burgos, en estos “fregaos” se le dan mal los filiales, haga que el rival sea poco apetecible.

Pues cierto que los últimos enfrentamientos frente a Fabril, Almería B, Sevilla Atco, Barcelona C, de los que ahora mismo recuerdo han acabado en fiasco. Cierto es que no me viene ningún filial superado en estas lides… Pero a mí, enfrentarme al filial bilbaíno no me desagrada.

El UCAM me parece un buen equipo, muy parejo al nuestro pero con cierta pegada. Además aquello del morbo…

El Algeciras también tiene el morbo (y no me gusta). Pero, aun cuando tiene un buen ataque, con varios registros y que te pueden complicar la vida, su defensa deja dudas. Tampoco le hubiera hecho ascos. Nuestra defensa me parece mejor que su ataque y, por el contrario, creo que su defensa es más floja y permite más opciones al rival.

Todos conocemos al Amorebieta y, aunque podamos ser mejores, nunca va a ser un rival cómodo. Es cierto que no sería mal rival pero siempre le acompaña esa sensación de no saber en qué momento te la puede armar.

Finalmente, el Athletic B, es un equipo conocido. Sabemos cómo juega y qué prestaciones tiene. Es cierto que es un equipo que nos puede ganar porque tiene potencial para ello, pero de igual manera es un potencial que podemos contrarrestar. A favor tenemos que es un equipo, como buen filial, que le gusta el balón y que no le es esquivo, favoreciendo el gusto del Burgos por no quererlo. Es un equipo que te puede dar problemas en la velocidad, en un juego combinativo rápido y desequilibrante, pero las armas de los de Calero pueden rebatir estas condiciones propicias.

Quizá, lo más importante no sea tanto el rival, sino el propio Burgos. Se me antoja muy complicado lograr el ascenso si repetimos el juego del partido de semifinales. A poco que mejoremos el equipo se sentirá más cómodo y encontrará esos espacios que los equipos filiales de dejan gracias a su forma de juego.

Las puntuaciones…

El Mejor (10): Más de mil kilómetros. Estar con el equipo en todo momento. Traspasarle su continuo ánimo, incluso en los peores momentos. En este partido, lo mejor fue la afición.

Barovero (7): Está teniendo un muy buen final de temporada, mostrando un gran nivel, incluso en algunas facetas que dejaba dudas. La parada realizada en la primera parte es espectacular.

Álvaro (5): Solo apareció en fases y poco. Mejor defensivamente.

Michel Zabaco (6): Rayó a un  buen nivel durante todo el partido.

Undabarrena (7): Sostuvo el eje del equipo en un partido complicado y difícil donde su equipo no encontró su sitio.

Raúl Navarro (5): Estuvo desaparecido en ataque y cerró bien su banda con la ayuda de algún compañero.

Juanma (5): Marcó un gran gol de penalti. Por lo demás en la línea del equipo. Mucho trabajo y poco resultado.

Cerrajería (3): No fue su partido. El calor, los nervios, la tensión,… Estuvo atascado y participó poco.

Guillermo (4): No tuvo prácticamente protagonismo. La línea de su equipo no se lo permitió.

Elguezabal (6): Muy bien jugando de defensa y generando músculo en el centro del campo para cerrar la comodidad del rival.

Saúl Berjón (5): El más incisivo. No apareció mucho y eso lo sufre el equipo.

Miki Muñoz (6): Trabajó a destajo, sobre todo en la primera parte, aunque muchas veces fue más que el rendimiento que tuvo.

Leak (6): Tuvo que sustituir a Córdoba tras su lesión. Jugó en un momento en el que el equipo necesitaba de sus cualidades y cumplió.

Alarcón (5): El momento era para defender e impedir encajar. No es la mejor misión para él.

Javi Gómez (4): Salió para dar frescura al ataque y aprovechar su velocidad. Tuvo una opción de cerrar la eliminatoria.

Córdoba (6): Su salida en el descanso permitió apuntalar la defensa y alejar al rival del área. Terminó sustituido tras recibir un golpe.

Claudio (6): Fue el protagonista en el penalti. Supo estar y aprovecharlo.

Lobato (5): En un partido donde tocaba defender y cerrar cumplió con su cometido.

Julián Calero (5): Nos movemos en dientes de sierra, esto es, cosas que le suben la nota y otras que se las baja. Su equipo nunca estuvo cómodo y en muy pocas ocasiones dio muestra de dominar el partido. Su equipo estuvo peor defensivamente concediendo opciones no dadas en anteriores partidos. Fue clave el movimiento del descanso. El equipo dio muestras de más solidez y eso permitió que su rival dejara de llegar y se alejara del área burgalesa. Los cambios no dieron resultado e incluso, al arrancar la prórroga volvieron los miedos.