Equipo del Burgos en el último partido disputado en Salamanca

Había relajación. Era normal. Al Burgos no le queda mucho por hacer en esta liga, salvo sumar unos puntos que algunos incluso no ven de buen grado. Y es que quedar primero (existe una teoría) que podría ser negativo por lo que entrarías en un grupo con un cuarto, un tercero y otro ¡primero! Lo cierto es que aún existen dudas de cómo será el sorteo.

En lo deportivo, tampoco se podía esperar mucho. De entrada, se preveía una pequeña revolución en el once inicial (que se produjo en mayor medida) y luego, las bajas podían ser determinantes. Dar descanso, minutos a los menos habituales, evitar lesiones,… parecían un guión más que razonable en un partido donde te jugabas poco, en césped artificial y con la mayoría de las circunstancias en tu contra.

Y así fue cómo el Burgos encajó el primer gol. Esa sí fue una pésima noticia. Y no tanto por encajarlo, sino el cómo se produjo. Error en Elguezabal que se coloca mal y mide mal (será de los pocos que ha tenido esta temporada), error en Ryan Leak que ni marcó, ni ocupó espacio y, por último, error en la fijación de marcas. Pero en las circunstancias, todo se puede salvar con eso de “hay que reservar a los mejores”.

Aunque reservar no significa jugar mal. El once burgalés en la primera parte es digno de crítica, aún sin jugarse nada… O mejor, porque no se jugaba nada. Imprecisiones, pérdidas de balón tontas, innecesarias, falta de ideas, movimientos como “pollo sin cabeza” y algún que otro argumento más para dejar a un lado la importancia del marcador y dar un tirón de orejas a los protagonistas tanto los colocados en el sintético salmantino como los que ocupaban espacio en el banquillo.

Miki Muñoz recupera el balón .- Foto: BCF Media

El descanso mostró la cara relajada de los asistentes al Reina Sofía. Las mentes burgaleses restaban importancia a lo visto en los primeros cuarenta y cinco minutos y, salvo alguna observación, el interés se centraba en la fase por el ascenso. Será con público… Qué opciones tenemos… (las preguntas típicas de estas circunstancias).

Se apuesta por que el primer partido “debemos”superarle…, y ¿el segundo? Eso es otro cantar. Hay buenos equipos y dependerá de ello (¡Barcelona B, …!) Mucho nombre y renombre. Aunque a decir verdad, nada que no hayamos sufrido antes y, cierto, los filiales no nos han dado muchas alegrías, más bien, disgustos. Es fácil recordar eliminatorias frente al Fabril, Sevilla Atco, Almería B,…. (¡yu-yu!Hablemos de otros argumentos).

Alguien avisa que el equipo realizará durante la fase de ascenso una concentración y se mantendrá mientras dure “vivo” en tierras extremeñas. No parece mala idea. Hay argumentos que lo aconsejaría…, aunque dada la justeza del equipo en lo económico…

La segunda empezó con otros aires, pero sin ser suficiente para empezar a pensar en un cambio de rumbo en el marcador. Movió ficha Calero y entonces sí se vio otra cara muy distinta. Cara que tranquilizó a los más intranquilos. El equipo mostró su rostro verdadero o al menos, más reconocible, y, aunque no fue capaz de lograr el empate, puso tensión en el equipo rival que, eso sí, pudo cerrar el partido en varias claras ocasiones.

Hasta la vuelta a Burgos tras el partido se hizo más llevadera, incluso, a pesar de la derrota. El partido transcurrió por los cauces normales y salvo la exigencia referida sobre la primera parte, poco más que añadir. El equipo, la afición y la ciudad queda a la espera de que llegue “lo bueno”.

El resto del grupo…

Esta temporada está siendo el verdugo de muchos equipos con aspiraciones. Esta jornada se encargó de cerrar las opciones de otro de los favoritos, la Cultural, que deberá conformarse con el enfado social que ha supuesto la imagen dada durante la temporada y la sensación de tiempo perdido. La derrota en Vigo frente al Celta B le cerró la última puerta abierta que tenía para sumarse a la fase de ascenso. Lo cierto es que esa puerta no fue la única y durante la temporada se le han ido cerrando sistemáticamente las demás.

Otra noticia que certificó Balaídos fue la clasificación matemática del Celta B para la fase de ascenso. Su victoria le dio espacio suficiente para viajar a Burgos con la tranquilidad de verse en Extremadura y solo jugar por el lugar con el que acudir.

Finalmente, el Ruta de la Plata puso en problemas a otro de los gallitos. El Valladolid Promesas, participante en la última edición, no tiene clara su participación en la actual. Sobre todo porque para una plaza hay tres opciones y los pucelanos ocupan la peor. Cierto es que su rival, Unionistas, deberá rendir visita a los anexos y eso le puede dar algo de ventaja a los pucelanos sobre los salmantinos. Pero, en el mejor escenario, aún deberán esperar el resultado de León donde el Zamora puede pescar en río revuelto.

Las puntuaciones…

El Mejor (7): Por su juventud, por desparpajo, por estar más que a la altura del equipo, por su implicación el tiempo que estuvo sobre el terreno de juego, Santi Miguelez.

Oscar López (6):El trabajo que tuvo lo resolvió bien. Salvó un par de manos a manos tirando de buena colocación. Para ser un portero prácticamente inactivo resolvió su trabajo. En el gol no tuvo muchas opciones.

Leak (5):Cortó muchísimos balones y en esa faceta estuvo a gran altura. Pero un jugador de segunda B debe de controlar más el contacto con el balón. Se quitó muchos balones de encima entregándoselos al rival. Para un equipo con aspiraciones de ascenso eso le resta. No estuvo bien en el gol.

Raúl Navarro (6):Uno de los destacados sobre el campo sin brillar como en otras tardes.

Cerrajería (4): Tuvo más protagonismo con el balón que en otros partidos. No se echó a sus espaldas el equipo y se le echó de menos en un plan más de desatasque.

Guillermo (4):Trabajo insuficiente. En su descargo, no le ayudó el nivel de su equipo.

Pisculichi (4):Jugar en la banda le resta muchas opciones. La categoría obliga a trabajar en defensa y el argentino no tiene ni gasolina ni cualidades para hacerlo. El tiempo que estuvo en la segunda parte sobre el terreno lo hizo de media punta y se adaptó mejor a él pero le faltó tiempo y, posiblemente, frescura.

Elguezabal (5):No empezó bien el partido para él. No fue el de otras tardes en el gol. Fue a mejor y el equipo lo agradeció, aunque se ofrecieron más número y más claras oportunidades al rival que en anteriores partidos.

Claudio (4):Tuvo opciones de marcar y no acertó. Intentó ayudar al equipo en la parte alta pero el equipo no estaba. Eso le perjudicó sobre manera.

Lobato (5):Cerró bien su banda y ese es el principal aspecto de sus obligaciones aunque aportó poco en la parte ofensiva.

Miki Muñoz (7):De lo más destacado. Intentó mover a su equipo, jugando el balón y peleando por él cuando lo tenía el rival. No estuvo acompañado.

Iván Serrano (4): Aunque pueda parecer mala nota, en absoluto. Es complicado para un jugador de la cantera jugar de inicio con un equipo atascado, cuyos jugadores se tienen que preocupar más de cada uno de ellos que de defender y cubrir a un novel compañero. Iván estuvo en la línea esperada y, lógicamente, mostró falta de experiencia. Seguro que ésta subió niveles tras los minutos en Salamanca.

Undabarrena (6):Fue uno de los reactivadores del equipo en la segunda parte. Se notó su presencia.

Juanma (7):Otro de los comprometidos en el partido de ayer. Su salida se hizo notar y el equipo ganó enteros.

Álvaro (5):Su salida dio fortaleza a su banda aunque no pudo prodigarse en ataque como en otros partidos.

Iago (5): Cumplió. Además le tocó retrasar su posición para cubrir la baja de Lobato.

Julián Calero (6):Es de estos partidos que tiene que tocar con la más fea: Campo complicado, objetivo cumplido y, sobre todo, fase de ascenso a la vuelta de la esquina. El sentido común lo pedía y lo ejecutó. Jugó con un equipo hecho para la ocasión, dando minutos a los menos habituales, encontrando un hueco para jugadores de la cantera e incluso ofreciendo algunos minutos a jugadores importantes. Lo peor, el mal juego en la primera parte.