La última derrota en Madrid y otros resultados de la jornada confirman el descenso del conjunto burgalés.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

El equipo dirigido por Lluis Riera confirmó este sábado su descenso a la LEB Plata después de una temporada irregular donde los resultados de la primera vuelta pasaron factura. La derrota del viernes en Madrid ante el Real Canoe y la victoria del Huesca frente a Melilla han hecho que las matemáticas certifiquen la pérdida de categoría.

En una temporada atípica, sin afición en la cancha en la mayoría de los partidos y con una LEB Oro dividida en dos grupos, el debutante acusó un mal arranque de temporada después de aplazar el inicio por casos de Covid-19 en la plantilla. Sin entrenamiento, el debut a las órdenes de Jorge Elorduy no fue el esperado y las derrotas frente a los que a la postre serían rivales directos, hicieron que la segunda parte de la temporada fuese demasiado cuesta arriba desde el inicio.

Pese apelar a la heroica y mantener opciones hasta el ecuador de la misma, las derrotas en Huesca y Murcia en una misma semana dejaba casi sin opciones a los pupilos ahora entrenados por Lluis Riera.

Sin embargo, las matemáticas dejaban un hilo de luz para un Tizona que quería mantener la categoría. Pero el desastroso segundo cuarto realizado este viernes en Madrid, ante un Canoe ya descendido, dejaba casi sin opciones reales de permanencia.

Con el average perdido ante todos los rivales, la victoria del sábado del Huesca ante Melilla ha certificado el descenso de categoría de un Tizona Universidad de Burgos que ha acusado su irregularidad esta temporada donde el caso de Mike Hall dejó muy mermado al equipo en el momento clave de la campaña.

Con tres jornadas por delante para acabar el campeonato, la directiva deberá planificar cuanto antes la próxima campaña en Plata para volver cuanto antes a la categoría perdida.