Se esperan acontecimientos en el Burgos CF en los próximos días, desde la resolución de la concesión e El Plantío, hasta cambios de la gestión en el club.

Foto: Burgosdeporte

La próxima semana puede ser importante en el devenir del Burgos CF, cuya trayectoria deportiva ilusiona a la afición por los buenos resultados y la clasificación para la fase de ascenso a Segunda División A.

Pero en el trasfondo del club blanquinegro se mueven muchos hilos y todo apunta a que la próxima semana pueden producirse acontecimientos de calado. Por un lado la concesión demanial de El Plantío por parte del Ayuntamiento se está dilatando en el tiempo más de lo previsto por las garantías, que no llegan en forma de documentación, sobre la puesta al día del club con sus obligaciones tributarias y solvencia económica.

El plazo concluye el jueves en una jornada en la que la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento puede tomar ya una decisión definitiva al respecto. El tema es importante y transciende más allá de una adjudicación, porque podrá sobre el tapete la gran incógnita que gravita en todos los aficionados desde hace varios meses sobre la capacidad económica para afrontar el presente y el futuro del club blanquinegro.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

En esta línea, dentro de la prudencia y confidencialidad de las reuniones, sabemos que hay movimientos importantes de cara a garantizar el futuro del Burgos CF. No es momento de grandes revelaciones, pero sí de que todo vaya fructificando y los aficionados puedan tener la información necesaria sobre el futuro del club lo antes posible.

Las novedades, y no es descubrir ningún secreto, se presentan desde un cambio de la propiedad en el accionariado, incluido un acuerdo para la entrada de nuevos gestores. Una situación que no debe interpretarse como negativa, sino esperanzadora, de cara a no sufrir sorpresas sobre impagos y problemas de embargo en los juzgados. La liquidez del club debe garantizarse, pese a que los tiempos sean de crisis económica motivada por la falta de ingresos debido a la pandemia. No valen justificaciones.

Pero además, en estos cambios, todo apunta a que habrá un protagonismo importante del empresariado burgalés, lo cual es una buena noticia, ya que son quienes pueden aportar un compromiso máximo con el club y con la ciudad.

Los próximos días pueden ser cruciales en estos aspectos. De momento debemos respetar la confidencialidad y el silencio en las negociaciones, aunque la afición espera y la ciudad se merece, que cuando lleguen los cambios, se anuncien y se confirmen como es debido, sin dar lugar a las elucubraciones que tanto daño hacen a los proyectos.

De momento compás de espera y la ilusión creciente por un equipo, que ajeno a todo lo extradeportivo, está funcionando en el campo, con una enorme profesionalidad.