El conjunto blanquiazul continúa líder, pero pierde ventaja en la clasificación.

El conjunto ribereño centra el balón al área .- Foto: Alberto Calvo

La Arandina cayó derrotada por 0-1 en casa frente al Atlético Tordesillas, en un partido de altos vuelos donde los ribereños merecieron mejor suerte de cara a portería. El conjunto arandino apenas concedió ocasiones claras al cuadro vallisoletano, que aprovechó al máximo sus aproximaciones y anotó el gol de la victoria a los 81 minutos, en parte gracias a la intervención del defensor Munguía, que introdujo el balón sobre su propia portería. De esta manera, el equipo burgalés complica su situación en esta segunda fase, en la que pese a seguir siendo líder del subgrupo, observa como su inmediato perseguidor, La Virgen del Camino, recorta distancias en la clasificación tras su victoria a domicilio frente al Mirandés B (1-2).

El partido comenzó con dos equipos bien ordenados sobre el césped del Estadio Municipal El Montecillo, que ante la fuerte lluvia ninguno arriesgó en defensa. Sin embargo, la Arandina se fue haciendo con la posesión del balón, llegando al área contraria mediante jugadas bien elaboradas, a las que a su vez respondían los pucelanos con rápidos acercamientos al contragolpe.  

Una de las oportunidades más peligrosas llegó a los 31 minutos por mediación de Koke, que encontró espacio dentro del área y su disparo se topó con el larguero. Posteriormente, llegando al borde del descanso, Pesca estuvo a punto de abrir el marcador con un fuerte cabezazo dirigido muy cerca de la portería visitante.

El partido se fue al descanso con empate sin goles, y con una Arandina que trató de imponer su juego aunque sin arriesgar en exceso.

Tras el paso por vestuarios, la segunda parte fue menos intensa, con un cuadro ribereño que perdió intensidad a causa del fuerte esfuerzo físico. Por el contrario, el Tordesillas subió el nivel de la primera mitad y creció con el paso de los minutos, aunque sin generar ocasiones claras de peligro.

En los minutos finales, los cambios de Álex Izquierdo dieron oxígeno al equipo blanquiazul, que sumó a jugadores de ataque, dejando espacios a un conjunto vallisoletano que hacía mucho daño a al contra.

Cualquier equipo podía hacerse con la victoria y a los 81 minutos llegó el momento clave del encuentro. En un saque de esquina a favor de los visitantes, el jugador burgalés Munguía cambiaba la trayectoria del esférico y metía el balón en su propia meta, estableciendo el 0-1 en el marcador.

Tras el tanto en contra, la Arandina tuvo empuje para reaccionar y buscar a la desesperada el tanto del empate. Pesca tuvo la ocasión más clara para los burgaleses, pero finalmente el partido finalizó con una dura derrota en casa que deja a la Arandina sin apenas opción de fallo para los próximos encuentros de la segunda fase, dada la igualdad clasificatoria.

El próximo encuentro será de vital importancia para el conjunto arandino, que se medirá en tierras leonesas ante su inmediata perseguidora, la Virgen del Camino, el sábado a las 17.30 h. Una nueva oportunidad para marcar las primeras diferencias en la tabla.