El equipo burgalés aguantó la primera parte pero en la segunda se impuso la calidad del equipo riojano.

Un momento del partido .- Foto: Juanjo Acobi

El Villa de Aranda ofreció buenas sensaciones frente al tercer clasificado de Liga Asobal, y cuajó una buena primera parte en Logroño. Sin embargo, en la segunda mitad, el conjunto riojano dio un paso adelante e impuso su calidad y juego para llevarse al victoria. 

El conjunto burgalés, penúltimo, demostró desde el principio unas ideas tan poco vistosas como efectivas; ralentizó al máximo el juego, siempre al borde del “pasivo” en ataque, y en casi todas sus acciones buscó a su jugador más efectivo, el pivote Javier García.

Foto: Juanjo Acobi

Esa táctica le sirvió para mantenerse dentro del partido prácticamente siempre y para desesperar a un Logroño que necesita correr; de hecho, los riojanos consiguieron acelerar el choque en un par de ocasiones y solo eso les bastó para ganar, porque a más velocidad fueron muy superiores a un Villa de Aranda ante el que históricamente siempre ha sufrido el equipo riojano.

La dinámica del partido se vio desde el inicio, con un Logroño contemplativo y quizás confiado al principio, que se vio pronto por detrás (1-5 a los nueve minutos), pero justo entonces le dio el primer acelerón al partido y defendió mejor a Javier García, con lo que se colocó por delante.

Foto: Juanjo Acobi

Pero ni siquiera cuando estuvo detrás el Bodegas Ceres cambió de guión y así desesperó a un equipo riojano que no encontraba huecos en la defensa rival y que tuvo que conformarse con llegar la descanso con una ventaja mínima (13-12).

La segunda mitad comenzó igual, con un ritmo pausado de los visitantes y más interés en correr de los locales, que poco a poco sintieron que tendrían más margen de mejora, aunque tardaron veinte minutos en verse cómodos (22-18).

En realidad, el Logroño no lo estuvo nunca, pero en esa recta final el conjunto burgalés no pudo hacer más por su propia culpa; Javier García estaba “fundido” ya y sus compañeros trataron entonces de correr, todo lo que no habían hecho antes, y vieron como quien pasó a administrar el ritmo fue el equipo riojano. Lo suficiente para ganar.

Foto: Juanjo Acobi

FICHA TÉCNICA

27.- Logroño (13+14): Jorge Pérez (p), David Cadarso (2), Eduardo Cadarso (6,4p), Balenciaga (4), Sánchez Migallón (2), Delcio Pina, Serradilla (1), Rangel Luan (p), Mario Dorado (5, 1p), Agustín Casado (4), Tomás Moreira (2), Hackbarth (1).

23.- Blasgon Bodegas Ceres (12+11): Jorge Pinto (p), Souto (2), Guillerme Leonel (4), Enrique Calvo (1), Víctor Megías, Javier García (3), Rafael Marqués (2), Luis de Vega (p), Brian Negrete (1), Nicolás López (5p), Sukic (1), Matheus Lennon (2), Elustondo (1), Miguel Llorens (1), Juan de Dios Linares y Samuel del Pozo.

Parciales: 1-2. 2-5, 6-6, 8-6, 11-9, 13-12 (descanso), 15-14, 16-14, 19-17, 21-18, 23-19 y 27-23 (final).

Árbitros: Carlos Luque y Alfredo Arcos. Excluyeron por dos minutos a Sánchez Migallón (2 veces), Mario Dorado y Serradilla, del Logroño; y a Brian Negrete, Miguel Llorens, Juan de Dios Linares y Elustondo del Bodegas Ceres

Incidencias: Partido de la jornada 26 de la Liga Asobal disputado en el Palacio de los Deportes de La Rioja ante medio millar de espectadores.