Los azulones reciben al ICG Força Lleida en el primero de tres encuentros clave que disputarán en apenas una semana en busca de la permanencia

Cada partido de lo que resta de temporada será una final para el Tizona Universidad de Burgos. Así lo reconocía su técnico, Lluís Riera, al inicio de la fase por la permanencia en LEB Oro. La próxima parada en el camino de los burgaleses pasa por superar al ICG Força Lleida en el primero de una serie de tres partidos en apenas una semana. Tras caer derrotados en su partido previo ante el otro club catalán del grupo, el Bàsquet Girona, los azulones reciben en su feudo al segundo clasificado. En esta ocasión tratarán de hacerse fuertes en casa y que, como ocurriera en los choques previos con las presencia de aficionados en las gradas, los jugadores logren la victoria gracias a ese impulso adicional recibido de parte de su público. El encuentro tendrá lugar este domingo día 4 de abril a las 20.00 horas en El Plantío ante un aforo limitado.

Los pupilos de Lluís Riera saben de la importancia que tiene cada choque para conseguir el mayor número posible de victorias y asegurar así su continuidad un año más en la categoría. Los triunfos ante el Clínica Sur-Aspasia Real Valladolid y el ZTE Real Canoe dieron alas al equipo en busca de este objetivo, aunque el tropiezo sufrido en Gerona refuerza la idea de la complicación que supondrán todos y cada uno de los encuentros por disputar. Los burgaleses se mantuvieron dentro del partido hasta el descanso, manteniendo igualado el choque ante el líder de la categoría y dominando por momentos.

Pese a ello, la falta de acierto de la segunda mitad decantaron la balanza en favor del rival y la labor de hombres como Barro o Ayoze no pudo impedir la derrota (93-73). “La primera parte me dejó buenas sensaciones y pudimos mejorar algunos aspectos en defensa. Sin embargo, cuando dejamos de anotar, nuestra defensa se cayó abajo. Dependemos demasiado de poder encestar para tener un buen rendimiento defensivo y muchas veces el acierto no solo depende de ti. No fuimos capaces de pararlos, ni fuera en el perímetro ni debajo de canasta”, explica Riera.

De cara a este partido el Tizona mantiene la duda de Iván Martínez por sus problemas en el tobillo, aunque no está descartada su presencia en el choque. Una situación similar afronta Kris Joseph quien sufre unas molestias en la espalda que ya le impidieron terminar el último partido. “La semana ha funcionado bien, aunque tenemos a algún jugador tocado. Hemos reforzado aspectos del partido de Girona a la vez que preparábamos la final que tenemos ante Lleida. Lo más importante es que el equipo llegue fresco, con las ideas claras y dispuesto a dar el cien por ciento.

Su rival de este domingo, el ICG Força Lleida, llega a este encuentro como segundo clasificado del grupo por la permanencia con seis victorias en diez partidos. La igualdad es máxima en toda la tabla, por lo que tratarán de conseguir una victoria que les aleje del descenso y les aproxime al puesto de play-off al que se puede acceder en esta nueva fase. El conjunto catalán terminó la primera ronda del torneo con nueve triunfos, a uno solo de adentrarse en el grupo por el título. Una vez inmersos en esta segunda parte de la temporada, los pupilos de Gustavo Aranzana inauguraron su casillero con una derrota en la prórroga ante el Ibereólica Renovables Ourense.

Sin embargo, el pasado fin de semana volvieron a la senda de la victoria en su pabellón con un ajustado triunfo ante el Cáceres Patrimonio de la Humanidad, recuperando así su partido aplazado de la primera jornada. Este será el primero de una serie de tres partidos consecutivos en apenas una semana para el Tizona: “Son partidos clave para nosotros debido a las urgencias que tenemos por no haber acumulado victorias de la anterior fase. Los jugadores al final quieren disputar partidos, aunque sabemos de la dificultad que supondrá el preparar un encuentro con dos días de margen. Habrá que dejar un poco de descanso entre ellos y poder desconectar del anterior y conectar con el siguiente”.

En la plantilla rival destaca la presencia de dos veteranos jugadores con pasado en el Tizona que regresarán a la que fue su casa en la anterior etapa del club en LEB Oro. El primero de ellos, Miquel Feliu, formó parte del club azulón en el año del último ascenso a ACB. El manresano cumple su decimocuarta temporada en la categoría, la mitad de ellas de la mano del ICG Força Lleida. “Feliu es como el Galarreta del Lleida. Lleva toda la vida en la LEB y conoce perfectamente la categoría. Sabe lo que tiene que dar en cada momento y lo importante que es la cohesión en el vestuario. Es el capitán y es muy importante para ellos, en las facetas deportivas y extradeportivas”. El otro ex jugador del Tizona es Marcus Vinicius, quien regresaba a España en la actual campaña tras varios cursos jugados en su país natal. El brasileño estuvo en las filas del club burgalés entre 2010 y 2013, dejando también un grato recuerdo para todos los aficionados del equipo.

En la creación de juego el ICG Força Lleida cuenta con varios hombres de mucho nivel que han continuado en el equipo catalán una temporada más. El joven neoyorquino Eddy Polanco promedia unos números envidiables con 13 puntos, 4 rebotes y 14 créditos de valoración por partido. No se queda atrás el letón Vecvagars, llegado del Palencia para aportar 12 puntos por encuentro. A ellos se suman en la rotación exterior dos bases españoles con peso en el equipo, como son Adrián Chapela y Agustí Sans. Además, se ha incorporado en el mercado invernal otro joven exterior como es Kendal Manuel, quien cubrirá la baja de Fernando Sierra.

En el puesto de tres, la competencia interna de Feliu la encarna Michael Carrera. El alero venezolano llegó esta temporada a la liga española para erigirse como líder del equipo, acumulando 16 puntos, 6 rebotes y 17 créditos de valoración por encuentro. También son buenos los números del norteamericano Buchanan, otra incorporación exitosa del equipo que mantiene los dobles dígitos de anotación por partido. Junto al propio Vinicius, el juego en la pintura lo completan el bosnio Mirza Bulic, un habitual ya en la categoría, y el joven neerlandés Lucas N’Guessan, en su primer año como jugador profesional. “Lleida no se clasificó para el grupo de arriba porque sufrió la pandemia y tuvo que jugar tres partidos uno detrás de otro. Es un rival muy fuerte con una plantilla muy potente para la categoría. Están muy bien entrenados, con dos jugadores interesantes por posición y con físico y puntos en las manos. Tiene buenos tiradores, otros que juegan tras indirectos y otros con potencia en la pintura como Buchanan o Carrera”.