(Fotografía: R.C. Celta de Vigo)

El R.C. Celta de Vigo B es el filial característico. Un equipo joven, con calidad y cuyos jugadores aspiran a dar el salto al primer equipo, capaz de lo mejor y también de lo peor. Cierto es que, al menos, la mentalidad inicial, es que los cachorros celtiñas luchen por entrar entre los tres primeros puestos y disputar la fase de ascenso. Y para ello, todo indica que el club se volcará con esta segunda fase.

Y como muestra un botón de que el equipo es el perfecto filial está en los altibajos que ha mostrado en esa primera fase. Incluso, no sería muy descabellado afirmar que dejando dudas. Hasta la jornada cinco no fue capaz de lograr la primera victoria, eso sí, lo hizo frente al Zamora, refrendando esa victoria en el partido siguiente, en el Helmántico, al imponerse al Salamanca por 0-3.

Y a  esas dos importantes victorias, siguió una dura derrota en Barreiro, frente al Compostela (0-3). A partir de ahí y hasta el final, cales y arenas. En lo que se refiere a la clasificación, comenzó en la zona baja y de descenso, alternado alguna jornada colocado en la quinta plaza. Todo hasta la décima jornada que tras cuatro victorias consecutivas lograba, por primera vez, meterse como tercero.

El dependiente vigués había venido para quedarse. De esta forma, ayudado por la irregularidad de sus rivales, metió la cabeza en esa tercera posición y no volvió a dejarla hasta la última jornada donde la victoria frente al Coruxo (1-2) le permitió acabar como primer clasificado.

Una de las notas más interesantes del rival es el cambio de escenario que inicialmente han previsto para esta fase. Será Balaidos el lugar donde jugará como local el filial vigués y, además,  con público. Para el primer enfrentamiento se permitirá la presencia de 1000 espectadores. Habrá que ver cómo le sienta el cambio al filial por las claras diferencias que existen entre jugar en Barreiro a jugar en Balaidos.

El vigués Manu Justo es la referencia ofensiva. El jugador acumula cinco de los quince goles marcados por su equipo en la primera fase. Con él, destaca el albaceteño Alfon, con cuatro goles y siendo uno de los que ya ha debutado con el primer equipo en la primera división.

En el banquillo encontramos a un conocido de la afición burgalesa. Concretamente Onésimo Sánchez, que estuvo en Burgos en su recta final de carrera deportiva como jugador. Como entrenador Valladolid Promesas, Huesca, Murcia y sobre todo Toledo han sido sus equipos. Llegó al Celta B en febrero de la temporada pasada aunque poco pudo hacer por aquello de que la pandemia paró el fútbol de la categoría. Esta temporada ha conseguido meter a su equipo en la primera RFEF y le queda intentar el asalto a la fase de ascenso.