Unionistas de Salamanca tiene una historia corta. Club fundado en 2013, su origen está basado en ocupar el espacio que dejó la extinta UD Salamanca. Hasta aquí todo puede parecer muy normal y lógico. Sin embargo, hay un hecho que marca su nacimiento y lento, pero progresivo crecimiento: compartir escenario con otro club nacido para ocupar el mismo espacio. Nos referimos al Salamanca CF UDS.

Ambos equipos han seguido sendas muy similares, e incluso han compartido ascensos de categoría conjuntamente, pero, sin embargo, su entendimiento dista mucho de llevarse a cabo y sus relaciones están muy lejos de poderse calificar como cordiales. Quizá, lo peor, es que las sensaciones que llegan desde Salamanca son las de existir una profunda división en el fútbol de la capital.

Sin embargo, esa sensación de marcha pareja durante los años de existencia entre los dos equipos, parece haberse roto en la actual temporada. Los “populares” dejan visos de estar en una buena línea y que haciendo las cosas con realidad, pies en el suelo y superando obstáculos, frente a su homónimo, que, con capital extranjero, no parecen dar con la tecla que se presuponía. En esta temporada, deportivamente, se esperaba mucho más.

En este panorama, todo apunta a que los caminos de Unionistas y Salamanca CF se separarán esta temporada. El rival del Burgos en esta fase, Unionistas, está ya en la primera RFEF a falta de decir su última palabra, mientras que los del Helmántico solo podrán aspirar a jugar en la segunda RFEF sino terminan descendiendo a tercera, lo que complicaría mucho su continuidad, al menos con los objetivos actuales.

Unionistas está de estreno en cuanto a escenario de partidos como local. Quedó demostrado que las Pistas quedaron pequeñas, sobre todo, tras la participación en la Copa del Rey en la que se enfrentó al Real Madrid. De manera que, a partir del inicio de esta temporada, el equipo charro disputa sus partidos como local en el Reina Sofía, un campo reformado y con muy buena pinta, que se convierte en el mejor escenario municipal para la celebración de los partidos de fútbol en Salamanca.

Deportivamente, la temporada para Unionistas, a pesar de todo, no ha sido fácil. Su posición final depende de las cinco victorias consecutivas que acumuló en su mejor momento de la temporada, destacando las logradas a domicilio contra el Zamora y el Racing de Ferrol. Esto, y la irregularidad de sus rivales, le han permitido coger mucho aire para llegar al final con la ventaja suficiente para lograr su clasificación a jugar por el ascenso.

Sin embargo, la recta final de la primera fase ha sido, en cuanto a resultados se refiere, discreta. En las últimas ocho jornadas, antes de la última, tan solo dos victorias, dos empates y cuatro derrotas. Eso le obligó a tener que jugarse el resto frente al Racing de Ferrol en el Reina Sofía en el partido final. Unionistas no pasó del empate, pero fue suficiente gracias al resto de resultados conseguidos por los rivales.

El equipo salmantino destaca por la poca cantidad de goles que encaja (diez en la primera fase). Y es que su juego se basa en una poderosa defensa, muy difícil de superar, que le ha permitido sumar muchos puntos. Porque en el plano goleador, con diecisiete goles marcados, no se puede considerar al equipo charro, como una máquina de fabricarlos.

El puesto de “pichichi” lo comparten dos jugadores. Jon Rojo, un lateral izquierdo que ha jugado diecisiete de los dieciocho partidos disputados como titular; y Carlos de la Nava, experimentado jugador, delantero centro que cumple ya su cuarta temporada en el equipo. Ambos han marcado tres goles.

Unionistas está entrenado por Hernán Pérez. El asturiano cumple su primera temporada en el equipo y debutó en partido amistoso, precisamente, frente al Burgos en el Plantío, logrando su primera victoria (0-1). Anteriormente, había llevado las riendas del Baracaldo y Langreo. Tres equipos en su carrera en los que destaca el ascenso a segunda B con el equipo asturiano.