(Fotografía: JARCHA)

Era el punto final a una primera fase que ha sido un visto y no visto. Se anunció en su momento y, a pesar del desconocimiento existente sobre la misma (era la primera vez que se disputaba con este formato), lo que se preveía se ha hecho realidad y quien no lo tuvo en consideración lo ha pagado.

Y así ha actuado este Burgos desde el primer día hasta el último. Tomándose todos y cada uno de ellos con la seriedad que se merece y eso, unido al equipo conformado por Michu, y el compromiso y responsabilidad mostrado, ha tenido premio.

Cierto. Ya me corrigieron en el partido de Oviedo. Todos los partidos menos la recta final frente al Covadonga en el Plantío y el disputado en Luanco frente al Marino. Lo acepto. Durante estos minutos el Burgos no estuvo a la altura, pero seamos realistas… ¿Quién es capaz de hacerlo durante todos y cada uno de los minutos en los que llevamos la responsabilidad de nuestro trabajo? Lo importante es que hayamos aprendido y no lo olvidemos.

Y Calero repitió. O lo que es lo mismo, mantuvo un esquema en el once que se parece, por no decir que es igual, a cada uno de los que han sido esquemas en los partidos importantes. ¿Alguien lo dudaba? Y no me creo que haya sido por recibir aprendizaje de nuestro rival de León.

Los tres puntos eran importantes y así se plasmó antes, durante y tras el partido. Y eso, también marca diferencias… Sin duda, como lo es el hecho de que hasta la fecha todos y cada uno de los jugadores hayan aguantado con un negativo en las pruebas del COVID. Un reconocimiento para quien tiene la culpa de ello y para los jugadores por la parte que les corresponde.

No fue el mejor partido, pero nos estamos acostumbrando a volver contentos y felices. Y es que parece que este equipo tiene una flor en el lugar donde la espalda pierde su casto nombre; y que si Juanma no marca, asusta; y que si Claudio no está, aparece Alarcón; y, además, siempre está Saúl Berjón.

El izquierdo fue protagonista, una vez más, de las conversaciones post-partido. A Berjón se le busca también, antes, durante y después del partido. Si no asiste marca, si no marca asiste, porque su pie parece una mano que conduce, controla y pasa como quiere y necesita. Una vez más, Berjón pidió el balón una y otra vez, en el espacio libre, en la frondosidad rival…; es lo mismo, lo pide… Pero es que los demás le buscan y se lo dan, y el equipo carbura, anda y corre… y, naturalmente, termina ganando.

Fue mejor la primera parte. Bajó el Burgos en la segunda. El rival, el filial del Real Oviedo, tenía que apretar y, como no pudo ser de otra manera, apretó. Pero defensivamente, los blanquinegros, se han mostrado superiores al resto, a todos. Es verdad que la falta de acierto en el remate condenó a los ovetenses. Los condenó en el último partido de la fase y lo ha hecho en otros muchos durante la temporada.

Lo que sí que se notó, claramente, fue el cambio de estilo. Estaba el Burgos triangulando, jugando bien, elaborando buenas jugadas y haciéndose acreedor a un premio que no llegaba. Quiso sustituir Calero elaboración por músculo y vaya que sí se notó. El Burgos se hizo más recio, fuerte y difícil. Pero perdió elegancia, juego y enamoramiento. La salida de Cerrajería y Miki del campo dio un aire más sombrío a los de Calero. El resultado… (¡sorpresa!): El gol de la victoria. Este fútbol es grande por cosas como estas y tan cruel por las mismas.

Y ahora a esperar. Esperar rivales, esperar que pasen los días y esperar el que será el próximo partido para empezar la segunda fase, allá por el 4 de abril.

Y en ese inicio de la espera sonaron las palabras del Presidente del Burgos, pronunciadas en directo a Burgos Deporte y Radio Arlanzón en la retransmisión conjunta. No podemos dejarlas pasar. Así, Franco Caselli, nos hizo ver la felicidad en la que se encontraba por el rendimiento de su equipo y, lógicamente, no se olvidó de quienes lo hicieron posible con su trabajo, rendimiento y paciencia. Un agradecimiento merecido para jugadores y equipo técnico que se han ganado la admiración y cariño de todos. Y que decirnos de esos puntos que nos van a permitir muchas cosas. 39 puntos como 39 soles, que nos hacen presidir un perfecto trono para apuntarnos, si no perdemos el norte, a eso que será más bonito todavía. Y para finalizar, el Presidente, animó a la afición a seguir soñando, a no parar y a creer en lo que está pasando. Todo apunta, en palabras del máximo mandatario, que lo mejor está por llegar.

Clasificación 2ªB grupo I (a falta de disputar la última jornada del subgrupo 1ª)

En verde: Equipos clasificados a luchar por el título y entrar en fase de ascenso a LFP.

En azul: Pelea por entrar en la 1ª RFEF

En rojo: Lucha por evitar el descenso.

Las notas para jugadores y técnicos:

El mejor (8): Volvió a ser la pieza clave en el ataque burgalés. Calidad, control, desborde por velocidad, y, sobre todo, precisión en el golpeo del balón para ponerla donde más daño hace. Eso dejó reflejado en el Requexón y, además, fabricó la jugada del gol de la victoria. Saúl Berjón.

Barovero (6): No es que no tuviera excesivo trabajo, pero es que los rivales no acertaron con los tres palos. Cuando tuvo que intervenir, lo hizo bien.

Álvaro Rodríguez (6): La banda es un cuchillo con él. Fija al lateral y al medio. Realizó un buen trabajo.

Zabaco (6): Dio el susto por una posible lesión. Al final se quedó en el susto. Sobre su partido, uno más. Muy buen trabajo.

Undabarrena (7): Se ha hecho en el corazón del centro del campo. Es imprescindible.

Raúl Navarro (6): Va a más. Su posición en la banda le beneficia. Buena asociación con Berjón.

Juanma (6): No estuvo fino con la portería contraria pero su entrega hace que sea una pesadilla para los rivales y ayer para el entrenador rival.

Cerrajería (7): Esencia de calidad en el trato del balón y su apuesta en el juego. Estuvo en todas las jugadas de tiralíneas que realizó el Burgos. Muy bien.

Elguezabal (6): Muy bien en defensa. Bien en el centro del campo. Vio su quinta amarilla.

Claudio Medina (6): Bajó el tono con respecto a otros partidos pero su aportación es esencial para este tipo de partidos. Tuvo una buena oportunidad.

Miki Muñoz (6): Otro de los “fundamentales” en el centro del campo. Su aportación ofensiva y defensiva genera una línea fuerte que se impone al rival.

Leo Pisculichi (5): Salió para parar el partido y terminarlo. Participó en ello.

Roberto Alarcón (7): Saltó desde el banquillo. Otra vez le tocó los minutos de más trabajo defensivo, pero aportó ofensivamente e hizo jugadas de mérito. Además, marcó el gol.

Javi Gómez (6): Salió para reforzar el ataque, apoyándose en su velocidad. No las tuvo todas consigo pero se dejó notar. Fue objeto de un claro penalti.

Aitor Córdoba (6): Saltó desde el banquillo para reforzar la defensa. Sobrio y bien.

Rubén Lobato (6): Volvió, como en anteriores partidos, a refrescar la banda izquierda en los peores minutos. Cerró su banda.

Julián Calero (6): Está demostrando, partido a partido, que él y su equipo leen los partidos y los llevan donde han supuesto o desean. Ayer se impuso en la primera parte a su rival con claridad y suficiencia pero no se vio reflejado en el marcador. Su equipo volvió a pasar malos momentos y, contando con que el rival iba a apretar, eso no significa que se repitan sucesivas pérdidas de balón, algunas en situación peligrosa, que suponen peligro contra nuestra portería.