El Burgos CF dispone ahora de dos semanas para recuperar a los lesionados y preparar los tres partidos que restan de la primera fase.

El Burgos Club de Fútbol va cumpliendo sus objetivos. El equipo está respondiendo a las exigencias de una temporada atípica y la plantilla ha dado muestras de calidad, profesionalidad y de hacer las cosas bien. El equipo se encuentra en buen momento de forma, pese a que haya algunos partidos que se le han complicado, caso del Marino y del Covadonga. Pero ante los grandes, como el Valladolid B y la Leonesa, ha respondido.

Ahora, el Burgos tiene dos semanas por delante hasta el próximo partido ante el Numancia en Los pajaritos, ya que el próximo fin de semana no jugará dado que no tiene partidos aplazados. Será un tiempo que le vendrá bien para recuperar a los jugadores lesionados, que no son pocos en estos momentos, con Guillermo, Cerrajería, Zabaco, Iago y Córdoba, con molestias físicas, y Álvaro Rodriguez, con 5 tarjetas, que no podrá jugar el próximo partido ante el Numancia.

El Burgos tiene una privilegiada situación en estos momentos, líder de su grupo, con 30 puntos, a 7 del Valladolid Promesas y a 8 de la Cultural Leonesa, que son sus perseguidores. El cuarto clasificado en estos momentos es el Langreo, con 21 puntos, que marca la línea de los equipos que se quedan fuera de los tres primeros puestos para jugar en Liga Profesional. Pero la clasificación no está actualizada, ya que al Numancia le restan por jugar tres partidos aplazados por la pandemia de Covid-19, que suponen 12 puntos en juego, que todavía le pueden conectar con la zona alta de la tabla.

Y dependiendo de los resultados de los tres partidos que debe disputar el Numancia en los próximos 10 días, frente a Leonesa, Lealtad y Oviedo B, el Burgos puede tener ya prácticamente asegurado un sitio entre los tres primeros, cuando se enfrente al Numancia en Los Pajaritos en el fin de semana del 6-7 de marzo, a falta quizá de un solo punto para conseguirlo.

Una temporada para soñar.- Foto: Jarcha/Burgosdeporte

En cualquier caso, parece ya una realidad, que el Burgos estará como mínimo la próxima temporada en la nueva Liga Profesional de la RFEF. Sin embargo no es momento de relajarse lo más mínimo, porque a diferencia de otras temporadas, en esta tan atípica, con una segunda fase por delante en la que cuentan los puntos sumados en la primera, todo vale y será primordial pasar a esa segunda competición con los máximos puntos posibles.

Lo destacaba el técnico, Julián Calero, en su última rueda de prensa, tras la victoria del Burgos ante la Cultural Leonesa, en la que hacía alusión a no bajar ni un ápice el pistón, para sumar la máxima cantidad posible de puntos en los tres partidos que restan. En estos momentos el principal enemigo del Burgos puede ser la relajación, al mirar la clasificación y ver que gran parte del trabajo está realizado, pero falta lo principal, que es llegar lo mejor posible a la segunda fase, clasificase para los playoffs de ascenso y conseguir dar el salto a la Segunda División A.

Hay que aprovechar las circunstancias, que se suelen presentar una vez en la vida, y esta temporada el Burgos tiene potencial para lograr el máximo, porque por su juego y puntos conseguidos, le iguala a los grandes favoritos de toda la Segunda B a lograrlo. Por lo tanto, prohibido relajarse.

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