(Fotografía: JARCHA)

Cuando tu equipo gana siempre te deja un bienestar en el cuerpo. Si, además, gana remontando, las sensaciones son aún mejores. Si a eso unimos que al equipo al que se le supera es un rival directo en la tabla clasificatoria, aparecen los primeros síntomas de éxtasis. Y, finalmente, si nos hemos impuesto a uno de esos rivales que se les considera antipáticos, máximos rivales, y demás etiquetas, entonces las sensaciones son la “releche”.

Pues esa es la sensación que debieron tener la mayoría de los aficionados burgalesistas que se dieron cita en el Plantío, por no decir la de todos.

Y es que esta victoria tiene un valor especial…, bueno, realmente varios. Empezaremos por eso de la máxima rivalidad… Ganarle a la Cultural y Deportiva Leonesa trae miga en los últimos años. Es cierto que ya hace varias temporadas que afrontamos los partidos con una sensación de poder ganar, pero no es menos cierto que no hace mucho, superar a este equipo, era prácticamente un pensamiento reservado a los sueños inconscientes de la noche anterior.

Dejado el tema del partido como rivalidad regional, también nos ha permitido suspirar aliviados. Si las crisis son así, no nos importaría sufrir las que nos toque. La imagen dada en Luanco y que removió el recuerdo de la otra dada contra el Covadonga, vuelve a quedar tapada por la ofrecida en éste partido. Hemos visto que ha vuelto el equipo que nos sorprendió y muy gratamente y que el empaque, la solidez y buen hacer siguen presentes.

Pero también, y no menos importante, hemos descubierto otras “cositas” que también son importantes en el funcionamiento de un equipo. La fuerza mental de equipo se hace patente. Y no solo por la reacción tras encajar el gol en propia, que también… Sino porque la jugada viene precedida de una jugada desgraciada donde estuvimos cerca de adelantarnos en el marcador, y porque, además, nuestro central se lesiona y tenemos que adecuar la situación a la nueva circunstancia. Y, lo cierto, y creo que no me equivoco, que el equipo mantuvo el tipo, la fe y con ello, salvó el problema y obtuvo premio.

Finalmente, la victoria nos acerca a cumplir el primero de los objetivos. Es verdad que no está matemáticamente hecho, pero la realidad es que, con la seriedad mostrada por el equipo, no conseguirlo estaría más cerca de la ciencia ficción que de la realidad. Lógicamente queda rematar la faena y aún muchos minutos de juego. Soñar con metas mayores no parece tan descabellado.

Para finalizar, estos ecos no lo serían al completo, sin mencionar nada del gol marcado por la Cultural. Tengo que reconocer que yo, personalmente, sigo sin verlo. Quizá porque me tocó defender en mis años de práctica de este deporte, quizá porque me siguen sin convencer los últimos cambios en las normativas de los que tengo la sensación que complican más que ayudan… la verdad es que veo más fuera de juego que gol legal.

Pero las circunstancias mandan y con todo el dolor de mi corazón y muriéndome con  la razón, debo de recurrir a una democracia social y aceptar lo que una amplísima mayoría admite: Bravo (el 19 de la Cultu) no influye en el juego, no perjudica a Elguezabal y por consiguiente, es fuera de juego posicional. De acuerdo, me rindo y lo acepto… sobre todo porque el Burgos ganó, sino, “otro gallo hubiera cantado”.

Tampoco debemos dejar escapar las declaraciones de Iñigo Idiákez, o mejor, el uso de las ruedas de prensa para intentar sacar una posición de ventaja. La verdad es que el bueno de Íñigo no ha estado muy acertado en su declaración de intenciones, ¡vamos! que más bien “no ha dado ni una”. Y el caso es que, convencer, lo que se dice convencer, pues sí, convencía. Así que, viendo el resultado, animaremos a que siga por ese camino, al menos siendo entrenador rival y, por qué no, podríamos animar a otros para que ponga en práctica lo mismo.

¡Ah! Y por último… Lo del aumento de público en el Plantío… Lo cierto es que a mí, personalmente, me daba cierto respeto. Algunos han conseguido aforos mayores que éste y tampoco es que les haya ido tan bien como para tirar cohetes… Y si no que se lo pregunten a la Cultural o… a Idiákez…

Clasificación provisional del grupo I que nos mostrará la posición actual con los partidos disputados:

En verde: Equipos clasificados a luchar por el título y entrar en fase de ascenso a LFP.

En azul: Pelea por entrar en la 1ª RFEF

En rojo: Lucha por evitar el descenso.

El partido en números:

 C. MarinoBurgos CF
1ªP2ªPTotal1ªP2ªPTotal
Llegadas al área191635131326
Tiros a puerta123112
Tiros fuera303134
Remates puerta022000
Remates fuera123202
Saques de esquina426246
Oportunidades gol112101
Goles022101
Faltas710174913
Fueras de juego112000
Tarjetas amarillas123022
Tarjetas rojas000000

Las notas para jugadores y técnicos

El mejor (9): Ha sido, sin duda, su mejor partido de esta temporada. Ha llevado el peso del equipo defendiendo y atacando. Se ha vaciado físicamente y ha habido momentos en los que estaba en todos los sitios. Un partido espectacular de Miki Muñoz.

Barovero (7): Cuando un portero salva un gol merece una buena nota. Tuvo poco trabajo pero salvó el cero – dos. Fue fundamental.

Alvaro (7): Trabajó muchísimo tanto en defensa como en ataque. Neutralizó a Kawaya y le obligó a buscar otras ubicaciones. Además, asistió en el primer gol del Burgos.

Zabaco (7): Durante el tiempo que permaneció en el césped estuvo prácticamente perfecto, salvo un pase que erró. Cerró la línea de ataque del rival y tuvo alguna jugada defensiva de mucho mérito. Una lástima su lesión.

Undabarrena (6): En la línea del equipo. Muy buen partido defensivo aportando trabajo al ataque.

Raúl Navarro (8): Espectacular. El mejor partido en el equipo. Buen trabajo en el lateral pero subió el rendimiento en el medio centro defensivo. Trabajó de forma incansable, cortando balones, ayudando a la defensa y sirviendo de comodín a la construcción de juego. Una pesadilla para el equipo rival.

Juanma (8): Poco se puede decir de un jugador que destaca, sobre todo, por su regularidad. Es incansable su aportación tanto en ataque como en defensa y además marcó el primer gol.

Cerrajería (6): Este Cerrajería se parece más al que conocemos y que necesitamos. Buen partido hasta que se retiró. 

Elguezabal (7): Autor del gol culturalista tuvo mala suerte. A partir de aquí, gran trabajo defensivo con autoridad aérea. Buen partido.

Javi Gómez (5): Es una nota baja en relación al resto. No le salió el uno contra uno y Araujo le tomó bien la medida. Aun así, trabajó y no se resignó durante el tiempo que estuvo en el campo.

Saúl Berjón (8): El Freddy Krueger del partido. Fue una pesadilla para el rival. Mario Sánchez lo pasó mal y Berjón le superó una y otra vez. Determinante para el peligro sobre el contrario. Mejoró de tardes anteriores.

Ryan Leak (-): Cumplió el poco tiempo que estuvo.

Pisculichi (-): Apenas tuvo tiempo de entrar en juego.

Roberto Alarcón (6): Mejoró con respecto a partidos anteriores. Defendió y atacó y tuvo en su cabeza el tercer gol. Lástima que no lo aprovechara.

Claudio Medina (8): Marcó el segundo tanto estando donde tenía que estar. Además, ayudó en defensa en jugadas a balón parado y sirvió de referencia al equipo en la parte de arriba. Mejoró notablemente con respecto a los dos últimos partidos.

Rubén Lobato (6): Volvió al lateral izquierdo sustituyendo a Zabaco tras su lesión. Cumplió con su labor dejando pocas opciones a su par tanto en la primera como en la segunda parte.

Julián Calero (8): Su equipo empezó con algunas dudas, motivadas más por la presión y nervios del partido que por planteamiento o táctica. Es verdad que se echó en falta un apoyo a Juanma que estuvo muy solo en la primera parte, pero, aun así, el partido se equilibró y terminó, incluso, por superar al rival. Solucionó el trastorno de la lesión de Zabaco de forma eficaz acertando en desplazar a Navarro al medio centro donde realizó un gran trabajo. La salida de Claudio equilibró el equipo y fue determinante para darle la vuelta al marcador. En general, su equipo fue mejor que el rival y mostró más capacidad mental y física que un rival de los considerados como directos.