El Burgos CF afronta los últimos cuatro partidos, decisivos en la primera fase.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

Está claro. Llega la hora de la verdad para el Burgos CF, el momento de demostrar que todo lo anterior no ha sido una ilusión óptica o una casualidad. El equipo de Julián Calero lleva una trayectoria brillante y es el líder del grupo, por merecimientos propios, con algunos borrones, como el del pasado domingo en Luanco, pero sin que se deba restar ningún mérito al juego mostrado hasta ahora por el conjunto burgalés.

Sin embargo, la tarea no está culminada, restan cuatro partidos y doce puntos en juego que pueden alterar la situación dependiendo de lo que suceda en este final decisivo de la primera fase. El Burgos parte con la ventaja del líder, y de cinco puntos sobre sus inmediatos perseguidores, Leonesa y Valladolid B, una situación que hubiéramos firmado al comienzo de temporada, pero falta poner el broche de oro a esta primera fase, en la que hay mucho en juego, porque los puntos conseguidos valen para la segunda parte de la competición, en la que también hay muchas ilusiones puestas.

El Burgos afronta ahora dos partidos que consideramos decisivos, ante dos rivales directos. El primero la Cultural Leonesa, que vendrá el sábado a El Plantío con necesidad de puntuar, tras no haber podido ganar en su terreno de juego los dos últimos encuentros disputados frente los filiales del Sporting de Gijón y Valladolid. Un partido en Burgos donde los leoneses se juegan mucho, ya que desde el primer momento no negaron su objetivo de ascenso a la Segunda División. Necesitan sumar en Burgos para no complicarse mucho su situación.

Y el segundo partido clave, la siguiente semana, en Soria ante el Numancia. Un rival al que no le han salido muy bien las cosas hasta el momento, pero cuya situación en la tabla es ficticia con tres partidos aplazados que son 9 puntos con los que puede resurgir en la tabla colocándose en los primeros puestos. El conjunto numantino no ha dicho su última palabra en esta primera fase y jugará todas sus bazas para cumplir su objetivo, como gran favorito a meterse entre los tres primeros.

Foto: Jarcha/Burgosdeporte

Dos partidos y dos semanas claves para el Burgos CF. Pero con ser importante la victoria en ambos choques, que es lo que el equipo debe intentar, lo más fundamental sería, al menos, no perder, porque ello supondría una circunstancia fundamental, de conseguir mantener la distancia en puntos sobre estos dos equipos. El técnico Julián Calero, sabe que son dos derbis vitales, en los que el Burgos se juega su futuro. Acertar en los planteamientos de ambos partidos es fundamental.

Luego restan otros dos partidos, a priori, más sencillos, aunque en el campo todo es más complicado de lo que parece y ningún rival regala nada. Pero suponemos que los partidos ante el Lealtad de Villaviciosa en El Plantío y el Oviedo B en tierras asturianas, serán de menos presión para el equipo de Calero, aunque igualmente importantes para sumar puntos de cara al segundo envite.

Lo cierto es que el Burgos parte de una situación de privilegio, pero no puede descuidarse porque, hoy por hoy, no tiene garantizado ni siquiera un lugar en los tres primeros puestos que dan derecho a jugar la próxima temporada en la nueva Liga Profesional.

Todo por conseguir y cuatro partidos, que serán cuatro finales, en los que merece la pena emplearse a fondo para consolidar lo hecho hasta ahora.