El problema se ha solucionado tras una reunión con el técnico y un acuerdo entre las partes

El Burgos CF ya tiene un problema menos. Las últimas gestiones de Antonio Caselli en la capital de España, han obtenido respuesta positiva siete meses después del cese del técnico y tras generarse un problema que perjudicaba al cuerpo técnico, al no poderse tramitar la ficha de los actuales responsables y también la propia imagen del Club.

El cambio de planteamiento, en vez de esperar un fallo judicial, solucionar el problema directamente mediante negociación, ha dado sus resultados y ha puesto fin a uno de los problemas más acuciantes de la entidad blanquinegra.

Según ha podido saber Burgosdeporte, a primera hora de la tarde, se despejaba este asunto, mediante una reunión en Madrid, en la que el extécnico del Burgos y los responsables de la entidad blanquinegra, han llegado a un acuerdo, que supone el finiquito de José María Salmerón, y deja libre la tramitación de las fichas al actual cuerpo técnico, con lo que Julián Calero, podría sentarse en el banquillo el próximo sábado en el partido ante el Sporting de Gijón B.

Por lo tanto, el primer problema relativo al técnico, estaría resuelto en estos momentos, aunque quedan otros muchos frentes abiertos, como la relación con el Burgos Promesas y su convenio, o encontrar un nuevo campo donde entrenar, y especialmente mantener la actual plantilla intacta, con Juanma incluido, para buscar la mejor clasificación deportiva posible. Quizá con este primer asunto solucionado, el club blanquinegro pueda comenzar a encontrar la tranquilidad que necesita.