(Fotografía: JARCHA)

La LEB Oro regresa una semana más a El Plantío, pero lo hará de forma diferente a las dos últimas ocasiones. El Tizona Universidad de Burgos recibe al Melilla Sport Capital con el objetivo de mantener sus buenas sensaciones y lograr la revancha tras la derrota sufrida en el partido de ida.

Tras una semana de parón deportivo para los azulones, el baloncesto regresa al pabellón burgalés. Sin embargo, lo hará sin la presencia de público en las gradas tras la aprobación el pasado miércoles de nuevas medidas sanitarias destinadas a controlar la propagación de la enfermedad por COVID-19. El encuentro se disputará a las 19.00 horas en el que será el primero de varios duelos del cuadro burgalés ante rivales directos.

El conjunto azulón dispuso la pasada semana de su segunda jornada de descanso en lo que a competición se refiere, un periodo que ha servido a los burgaleses para seguir afianzando conceptos y recuperar a varios jugadores tocados. Su último compromiso se produjo hace dos semanas, en el que cayeron derrotados de forma muy ajustada ante el líder de la categoría, el Leche Río Breogán, por 79-83. Sin embargo, el equipo mostró la misma buena imagen que le había permitido cerrar el año con dos victorias consecutivas ante rivales de entidad, como son el Real Valladolid y el Leyma Coruña.

De cara a este partido, el técnico barcelonés podría recuperar a varias de sus piezas que arrastraban diferentes molestias en los últimos días. Tanto Imobach Pomares, que no jugó el pasado encuentro por precaución, como Tyler Rawson y Spencer Reaves, han superado sendas lesiones leves recientemente y han realizado sus primeros entrenamientos con el resto del grupo. Mayores dudas genera la presencia de Moha Diop, quien arrastra unas molestias en la espalda en las últimas semanas.

Lluís Riera reconoce que la jornada de descanso tiene sus beneficios y sus inconvenientes para el equipo: “El hecho de parar de competir siempre puede afectar, aunque espero que sea lo mínimo posible. Siempre genera una incertidumbre, ya que no es lo mismo jugar cada semana que al cabo de quince días. Hemos seguido entrenando bien y eso hace que las sensaciones de que la dinámica pueda cambiar sean menores. Hemos seguido construyendo al equipo, aunque hemos tenido algunas bajas por molestias con las que hemos priorizado su recuperación para tener a todo el mundo preparado para este partido”.

La ausencia de público supondrá también la pérdida de un factor clave para el equipo: “Es muy importante. Es como perder al sexto jugador. Vamos a intentar que no nos afecte, pero reconocemos que el público nos ha ayudado mucho en estos partidos que hemos jugado en casa”. Esta situación se produce justo en el inicio de una serie de partidos de máxima importancia ante rivales directos en la liga: “Diría que es el momento clave de estos dos meses que llevamos. Hemos construido una idea de juego con la que los jugadores se han identificado y que hemos podido llevar a cabo. Ahora llega el momento en que debemos competir contra rivales de nuestra liga, contra quienes implica mucho el hecho de ganar o perder. No podemos guardar nada y tenemos que darlo todo para llevarnos el partido”.

En la tarde del viernes se medirán al Melilla Sport Capital, conjunto con el que abrieron esta temporada su andadura en la LEB Oro. En aquel encuentro disputado en el mes de noviembre, ambos equipos mantuvieron sus espadas en alto hasta el final, donde se terminó imponiendo el equipo local (93-88). El Tizona llegó a ese encuentro con menor rodaje tras cumplir un confinamiento por los positivos por COVID-19 detectados. Una situación similar se vivirá en este partido, ya que los jugadores del cuadro rival permanecieron aislados durante diez días por el positivo de un integrante del primer equipo.

Los pupilos de Alejandro Alcoba regresaron el pasado lunes a los entrenamientos tras tener que aplazar sus dos últimos compromisos ligueros. “Es una incógnita, también podemos pensar que están más frescos. El hecho de no jugar genera una mayor genera incertidumbre y no sabes lo que te puedes encontrar el día del partido. Durante el encuentro puedes perder esa frescura y la confianza que te da el jugar regularmente”, analiza Riera. Actualmente son séptimos clasificados, con similar bagaje de resultados que el Tizona, contando en su haber con tres victorias y seis derrotas.

A los mandos del juego ofensivo del equipo melillense se encuentra el joven Alec Wintering. El letón es uno de los máximos asistentes del grupo A de LEB Oro y promedia dobles dígitos en anotación, gracias a exhibiciones como la mostrada ante el Leche Río Breogán, donde alcanzó los 31 puntos. El base estará acompañado por dos hombres consolidados en el equipo, como son Sergio Llorente, con pasado ACB, y Javier Marín, en su tercera campaña en el club. En la posición de tres, el Tizona deberá vigilar a Andris Misters, uno de los jugadores más destacados del conjunto rival en el inicio de liga, y a Mathieu Kamba, otra de las apuestas del Melilla Sport Capital en esta temporada.

En dicha posición recuperan además al alero bosnio Nedim Dedovic, quien se fracturó el radio en un entrenamiento del pasado mes de octubre y que ha regresado esta semana a los entrenamientos tras finalizar su proceso de recuperación. En el juego interior, todos los ojos estarán puestos en el almeriense Federico Uclés, máximo reboteador de la conferencia, con una media de 7,4 capturas por encuentro. En esta misma demarcación, el conjunto melillense ha incorporado recientemente al ala-pívot Njegos Sikiras de tan solo 21 años, que jugará en calidad de cedido hasta final de temporada.

“Es un equipo complicado, que ha mejorado mucho en su faceta defensiva y que carga muy bien el rebote ofensivo. El hecho de controlar nuestro rebote va a ser una de las batallas a librar en este partido, ya que ha sido una de las claves en que han basado sus últimos partidos. Es un equipo con mucha amenaza exterior, por lo que deberemos estar muy sólidos en defensa los cuarenta minutos. Tenemos que jugar a nuestro ritmo rápido y agresivo y, con esto, intentar llevar el partido a buen puerto. Cuentan con un entrenador muy sólido y que conoce la categoría. El equipo ha evolucionado muy bien durante la temporada”, analiza Lluís Riera.